“La microbiota intestinal, un protagonista en la prevención”

“La evidencia sugiere que una alteración en la composición de la microbiota intestinal podría predisponernos al desarrollo de enfermedades crónicas como diabetes mellitus, síndrome metabólico, colitis ulcerativa, enfermedad de Chron y obesidad (Brown y cols., 2012).”
$!“La microbiota intestinal, un protagonista en la prevención”

Parece importante que nos familiaricemos con términos que se utilizan actualmente en el campo de la medicina, cuyo conocimiento tiene un impacto en la prevención y buen manejo de enfermedades pandémicas como la obesidad y la diabetes mellitus.

¿Qué es la microbiota intestinal?

El término se refiere a una serie de millones de microorganismos vivos que residen de forma permanente o transitoria en el tubo digestivo, considerada por algunos científicos como un “órgano esencial” (Ann O’Hara, 2006). Aunque la mayoría de estos microorganismos son bacterias, existen otros tipos como virus y parásitos en menor proporción.

Hay evidencia creciente de que la alteración en esta microbiota intestinal podría estar asociada con el desarrollo de enfermedades, por lo que representa un factor de riesgo a tomar en cuenta. Es por ello, que el rol de la microbiota en la prevención y aporte a nuestra salud ha tomado protagonismo y significado.

Los microorganismos intestinales producen un gran número de componentes bioactivos que pueden influenciar la salud, teniendo el potencial de aumentar la extracción de energía de los alimentos, aumentar la recolección de nutrientes y alterar la señalización del apetito (Baohong, 2017).

¿Cuáles elementos podrían influenciar tu microbiota?

Edad. Desde el inicio de la vida, nuestra microbiota se verá influenciada por la forma de nacimiento (parto vaginal o cesárea), uso de leche materna o fórmulas, resaltando que la leche materna contiene componentes bioactivos que contribuyen a una mejor flora intestinal, así como, a medida que avanzamos en edad, podría apreciarse la modificación en la microbiota por factores de origen multifactorial.

Dieta. Es un determinante en la composición, diversidad y enriquecimiento de la microbiota, que depende del consumo de frutas, verduras y fibras como apoyo.

El uso de probióticos y prebióticos tiene ésto como objetivo, aumentar la diversidad de microorganismos a través de alimentos que promueven el crecimiento de bacterias. Los probióticos son microorganismos obtenidos a partir de la fermentación (ej. yogur), y los prebióticos son sustancias encontradas en los alimentos, que al ser ingeridos predisponen a la formación de microorganismos (ej. inulina presente en algunas plantas como el ajo o la cebolla).

Uso indiscriminado de antibióticos. La resistencia creada por algunas bacterias a los antibióticos podría alterar la diversidad intestinal, así como, hospitalizaciones prolongadas que conducen a mayor uso de los mismos.

Estilo de vida. El uso de cigarrillo y la vida sedentaria, tienen relación con la alteración de la microbiota por crecimiento bacteriano aumentado y predisposición a la obesidad.

La mayoría de los estudios científicos que asocian alteraciones en la microbiota con la obesidad han sido realizados en animales, por lo que los mecanismos a través de los cuales podría contribuir no están claros. Mientras tanto, entendemos la influencia de todos estos factores en la alteración de un componente que podríamos modificar si realizamos ajustes tempranos en nuestro estilo de vida y educación nutricional.

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