Síndrome de ovario poliquístico, algo más que control de peso

Existe una asociación entre una alimentación saludable, control de peso y ejercicios con la mejoría evidente de los síntomas y pronóstico de las pacientes
$!Síndrome de ovario poliquístico, algo más que control de peso
El inositol, ingrediente presente en leguminosas (habichuelas, garbanzos, etc), nueces y granos enteros, tiene la capacidad de estimular la función de la insulina y la función ovárica.

El síndrome de ovario poliquístico (abreviado SOP) es el trastorno endocrino más común en mujeres en edad reproductiva. Es un tema que desde el punto de vista científico genera bastante controversia por sus características variables y falta de congruencias en establecer una causa y tratamiento.

Alrededor de un 80 % de las pacientes con SOP tiene sobrepeso u obesidad, considerándose parte de todo el cuadro que engloba la condición. (Lin,2019)

Dentro de los principales problemas que resaltan esta condición:

⁃• Predisposición al aumento de peso

⁃• Resistencia a la insulina

⁃• Aumento en la grasa abdominal

⁃• Alteración en el perfil de lípidos con elevación en el colesterol LDL y reducción en colesterol HDL

• Ausencia o irregularidad en el período menstrual

⁃• Infertilidad

⁃• Representa un factor de riesgo para desarrollar diabetes mellitus y enfermedad cardiovascular.

¿Compleja la lista, no? La lista que describe todas las condiciones que engloba el síndrome de ovario poliquístico es mucho más extensa.

La idea que este artículo pretende resaltar es la asociación entre una alimentación saludable, control de peso y ejercicios con la mejoría evidente de los síntomas y pronóstico de las pacientes con SOP.

¿Alguna dieta en específico?

No. Se ha propuesto una alimentación baja en calorías, baja en grasas, normal en aporte de hidratos de carbono y proteínas, que al conseguir al menos de un 5-10% de exceso de peso, va aportando mejoras en el aspecto psicológico, metabólico y hormonal (Huérfano, 2016).

Uno de los elementos nutricionales que resalta es un componente llamado inositol, presente en leguminosas (habichuelas, garbanzos, etc), nueces y granos enteros. Este ingrediente tiene la capacidad de estimular la función de la insulina y función ovárica tanto en mujeres delgadas como con obesidad con SOP.

En estudios científicos, las pacientes con SOP resaltan por dietas elevadas en hidratos de carbono refinados (pan blanco, galletas, pastas), alto consumo de sal, niveles bajo de vitamina D, fibra y otros micronutrientes que contribuyen al aumento de peso y a los efectos de la condición.

La suplementación de cromo, zinc y otros deberá considerarse, individualizando cada caso de forma especial (Günalan, 2019).

Evitar la participación en tendencias dietéticas altas en grasas y proteínas, así como la inactividad física, forma parte importante de la estrategia propuesta.

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