4 tipos de ahorros

“Lo que conlleva gasto no es ahorro, lo que convierto en capital productivo es el verdadero ahorro”
$!4 tipos de ahorros

Cuando la palabra ahorro nos viene a la mente es el momento de identificar si estamos hablando de formas asertivas de manejar o no nuestro dinero. A continuación, algunas de mis pautas para ser eficiente y eficaz con el ahorro.

• Gramaticalmente hablando. Cuando llego a una tienda y encuentro artículos rebajados de precio se habla de ahorrar en la compra. Aprovechamos la oferta y adquirimos un producto que no estábamos interesados en comprar. Pagamos menos de lo que costaba, es un ahorro gramaticalmente hablando, pero para nuestro bolsillo es un gasto que no teníamos previsto. Si vemos un objeto que decía costaba diez y ahora está en seis, al comprarlo no hemos ahorrado cuatro, hemos gastado seis. No es un ahorro que podremos convertir en capital, sino que hemos malgastado parte de nuestra capacidad de ahorrar.

• Pagando menos. Si adquirimos un bien o servicio por menos de lo que pensábamos gastar, ya sea por encontrarlo con descuento o por haberlo negociado, es un ahorro. Por lo menos, en lo que se refiere a la gramática, aunque no en cuanto a nuestra cuenta bancaria. Solo convertiremos el descuento en capital cuando lo apartemos y pongamos en nuestro escondite predilecto.

• Penahorro. Este término lo acuñé en mi libro “Arco Iris Financiero” para, junto al del siguiente punto, poder diferenciar el dinero que guardamos en nuestra cuenta y convertimos en capital. El prefijo pen viene del latín y significa casi. He llamado penahorro al dinero que apartamos con un fin en específico. Por lo general, es para comprar un bien o servicio. Algunas vacaciones o un electrodoméstico. Es una excelente manera de planificarse para evitar el pago de intereses al adquirir algo con el dinero de otros.

• Metahorro. El prefijo meta nace del griego y, en este caso, lo uso en el sentido de más allá. Es un ahorro como la metafísica, no tiene una frontera definida. Es el dinero que guardamos sin un fin específico, lo convertimos en capital y lo invertimos. Un día se puede ser el inicial de una vivienda, medicinas, parte de la pensión, un vehículo, un negocio, etc. La mayoría de los especialistas prefieren enseñar el ahorro con un fin específico; yo soy un fiel defensor del metahorro. Es la verdadera cultura de ahorrar, el no saber para qué, pero construyendo el futuro financiero. La mejor forma es con un débito automático a la cuenta, lo que algunos llaman ahorro programado. El truco es sacarlo de lo que entra, nunca esperar que sobre para ahorrar.

Ahorrar puede no servir de mucho si no sabemos invertir el capital acumulado. El gran miedo que nos han pasado los más antiguos es que la inflación nos quita poder adquisitivo, y es cierto. Lo único que nos hará perder el miedo es lograr que nuestro dinero valga cada día más; el truco es invertirlo de la mejor forma.

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