4 trucos para descubrir manipuladores

“Manipular es pensar solo en mí; influenciar es complacer a ambos”
$!4 trucos para descubrir manipuladores

¿Alguna vez ha sentido que alguien lo ha utilizado para algo a su favor que no era de su incumbencia?

Existen personas que logran lo que quieren sin tomar en cuenta lo que los demás necesitan, les llamamos “manipuladores”. Existen técnicas que son muy utilizadas; hoy presento algunas para que pueda descubrir al que le quiera sacar provecho.

Alguno que lea este escrito utilizará las técnicas para manipular a otros, sin embargo, mi deseo de que sean descubiertos los manipuladores para que no le hagan daño es más intenso que el miedo a que alguno se aproveche negativamente de mis letras.

• Halagos. Se ha demostrado con muchos experimentos que simpatizamos con personas que nos halagan. Los hombres lo conocemos muy bien; al momento de la conquista no economizamos lindas palabras con relación a ropa, cara, cuerpo o lo que pueda sacar emociones alegres a la cortejada... en definitiva, buscamos algo y manipulamos (no todos) la situación. La mujer sabe que ese huevo quiere sal... Si alguien quiere que el niño saque buenas notas debe decirle que es inteligente, si se pasa la vida diciéndole que es tonto lo manipulará para que nunca tenga éxito.

l Preguntas y más preguntas. Es una técnica de ventas que utilizo siempre y explico por extenso en mi libro “Ventas, Oratoria y Lenguaje del Cuerpo”. Lo importante es saber lo que el otro quiere para poder darle una opción que cubra sus necesidades. En el caso del manipulador lo que hace es cubrir las de él, aunque en parte esté cubriendo las suyas. Por ejemplo: el hijo quiere un permiso y sabe que la madre no estará de acuerdo: “¿Mami, cuál es tu miedo de que yo ande en la calle caminando?”. “Es que te pueden secuestrar”. Ahora el hijo tiene informaciones para brindarle una solución. El tema elegido para el ejemplo es mucho más profundo; la mayoría de los padres no pensamos las razones que nos atemorizan de otorgar algún permiso y por eso no podemos dar razones que convenzan. Los hijos insisten tanto que, al final, damos la autorización y los verdaderos peligros no se llegan a minimizar.

l La casualidad. Muchas personas me dicen que dejan esta revista abierta en mi artículo en algún lugar donde llame la atención a la persona indicada, quien termina leyendo el tema que ellos quieren que lea. Gracias a todos los que de esa manera me han conseguido miles de lectores fervientes y perennes. La tapa del piano abierta, los libros siempre a la vista, comentarios interesantes de cosas leídas... todo nos influencia.

l Aparentar hacer lo mismo. ¿Ha comido del almuerzo de su bebé para que él lo ingiera? Conozco a una pareja, ya retirada, cuya esposa odia cocinar. Ella convenció a su marido de que ya ellos no tenían que comer tres veces al día; un desayuno fuerte y una cena alemana (con pan y embutidos) era suficiente. Lo que no le decía era que, casi al mediodía, en su gira de compras, se estacionaba en un local cercano y se apertrechaba. Al señor no le importaba; un día lo descubrí en su almuerzo diario a escondidas en otro local.

Los mercadólogos viven queriendo manipularnos con muchas técnicas. No deje que su dinero se lo lleven los que más tienen... cubra verdaderas necesidades sin olvidarse de las de largo plazo.

AVISO: El 18 de julio tenemos algo importante para ustedes, informaciones en: www.DiegoSosa.Info/2papas

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