La generación de los hiperniños

  • “Cuando un niño no puede ser niño, su padre no disfruta de su niñez, ni él tampoco”
$!La generación de los hiperniños

Siempre nos preguntamos cómo será la próxima generación. No me refiero hoy a la que no ha nacido, sino a la que ya está comenzando a ser mayor de edad.

Los nacidos después de los milénicos ya tienen sus primeros graduados de adultos. Tanto que hablamos de los que nacieron antes del 2000 y hemos criado a los que inau-guraron este nuevo siglo. ¿Cómo serán?

Claro que es difícil describirlos de manera genérica. Sin embargo, hay situaciones externas que aplican a una gran mayoría y terminan influenciándolos de una forma muy parecida.

Aunque parezca mentira los milénicos ya tienen hijos, están criando y si hablamos mucho de cómo ellos son, más debemos hablar de cómo serán sus descendientes. Claro, si queremos entender el mundo en que vivimos.

Los nacidos después del tan esperado y nunca llegado bug del milenio (aquel fallo que tendrían las computadoras a nivel mundial por el cambio de fecha) ya están siendo nombrados de diferentes maneras.

Generación Copos de nieve: se dice que tienen un carácter muy blando.

Generación L’Oreal: por el eslogan de esa empresa que decía “porque yo lo valgo”.

La crianza de hoy dista bastante de la que habíamos visto con anterioridad. Los padres nacidos durante los años de la segunda guerra mundial eran autoritarios y así trataron de criar. Mi generación, la criada por ellos, les tuvo miedo. Aprendimos en principio a tener miedo. Tuvimos a los milénicos y como lo que aprendimos fue a tener miedo, lo pasamos a los hijos. Y terminamos teniéndoles miedo a ellos.

¿Cómo están criando los milénicos? Los bebés del nuevo siglo se han encontrado con un mundo cambiante, acelerado y menos emocional. La tecnología lidera los hogares y las exigencias de éxito les son implantadas desde que nacen... si no antes.

Ejecutivos desde que nacen. La agenda de un hiperniño parece la de un adicto al trabajo. Desde las actividades sociales que les implantan los padres antes de cumplir el mes, hasta las clases extracurriculares. No disfrutan la época de niños porque deben prepararse para ser adultos. Aunque digo que los convierten en adultos desde que nacen. Jugar en la calle como lo hice yo no es opción, hay que aprender a tocar el piano y a jugar ajedrez. Algunos idiomas, incluyendo el chino, serán necesarios para que de adultos sean exitosos. Hacer el deporte que les guste puede ser un problema, ese no es el de moda o el que puede llevarlo a ser millonario. ¡Qué estrés!

Buenos para todo. Idiomas, deportes, matemáticas, ciencias naturales, historia, música, etc. Queremos que estos hiperniños sean genios en todo. Algunos padres me dicen que luego pueden decidir, pero que ahora tienen que aprender para luego saber. Les aconsejo leer sobre las inteligencias de Gardner, que explico en mi libro “Migomismo II”. No en todo somos buenos. Aprovechar las fortalezas y evitar las debilidades es lo más sensato. En lo que sí podemos ser buenos todos es en nuestra inteligencia emocional. Lamentablemente no la trabajamos y es la más importante para tener verdadero éxito en la vida: personal y profesional.

Debido a estas exigencias, los “copo de nieve” son muy propensos a la frustración. Los padres de hoy les hacen las tareas, les quieren acompañar hasta al examen de ingreso a la universidad, llevándoles todo lo que necesitarán: agua, lapiceros, comida, etc. Su hiperniño no puede fallar.

Consultor, coach, conferencista y escritor dominicano. dsosa@diariolibre.com / www.diegososa.info / facebook:dasosa

20180810 https://www.diariolibre.com

+ Leídas