Retos de las pymes de esta época

Las pequeñas y medianas empresas no están ajenas a lo que está pasando en el mundo. Los cambios son rápidos y cada vez más frecuentes. ¿Cómo hacer para adelantarse a lo que viene?
$!Retos de las pymes de esta época

Las pymes son el motor de cada país. Generan la mayoría de los empleos y llevan familias a aumentar su calidad de vida. Aunque no todo es color de rosa como muchos quieren pintarnos en la era del mentado “emprendedurismo”.

Las amenazas a las empresas pequeñas y medianas llegan por todos lados. Tanto por empresas grandes, cuando se plantan en las cercanías; por la globalización, cuando podemos comprar los bienes en un lugar lejano; por el cambio de mentalidad, cuando dejamos de consumir lo que ellos venden; por el cambio generacional, cuando los clientes tradicionales dejan de consumir lo que vendemos o se mudan... En fin, por todos lados nos obligan a no quedarnos inmóviles.

El cambio no indica modernizarse. En muchos negocios la tecnología no es preponderante. En ocasiones un buen servicio se valora por la disposición de las personas, más que por la modernidad que utilicen. Por ejemplo, en un restaurante, el dueño, el mesero o el cocinero hacen la diferencia. Sí, un sistema moderno de toma de pedidos agiliza, pero la decisión de qué tener en el menú, de escuchar a los clientes, de atender con cortesía, etc., depende más de los humanos... solo como ejemplo.

Existen muchos puntos de vista sobre cómo debe ser una pyme hoy. Algunos la ven completamente moderna, otros piensan que no tiene utilidad alguna ante los monstruos y la globalización. Yo digo que depende mucho de las necesidades de los clientes, y cuando digo necesidades pongo en primer lugar la mentalidad.

Existen personas que no se modernizarán: ¿los tengo o los quiero como clientes? Puedo conectarlas con lo moderno. Si esos clientes no pedirán por internet, puedo ser su vínculo entre ellos y ese producto que está en otro lugar.

Otros preferirán la atención personalizada a una gran tienda que lo tiene todo. Algunos buscarán productos más baratos. Sé de personas que procuran algo personalizado.

En fin: ¿qué necesidad puedo cubrir a los clientes que otros no pueden o que yo lo puedo hacer mejor?

Si pensamos en el futuro puedo entrar en lo que han llamado el cuarto paradigma. La gran cantidad de datos que existe me debe llevar a darle algo personalizado a mi cliente. Algunos hablan de un producto diseñado para él. Otros se concentran en darle el producto exacto que le cubra su necesidad.

Vi en estos días que una gran empresa de ventas por internet planifica enviarles productos a sus clientes antes de que ellos los pidan. Analizando su comportamiento de compras y necesidades.

Digamos que alguien consume con frecuencia un tipo de producto. Antes de que se le termine lo recibirá en su casa. O si está haciendo una pesquisa, tendrá la opción de tomarlo o no, pero si el análisis de la data es preciso las devoluciones serán mínimas... es lo que calculan. Podrán desviar presupuesto de publicidad a envíos. ¡Una apuesta interesante!

En mis consultorías a pymes hago que se concentren en lo que los llevó al éxito y lo transfieran al momento actual y futuro. Obtener datos para conocer a nuestros clientes para cubrirles necesidades que ni siquiera ellos saben que tienen es mi apuesta.

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