Vacunar a los niños no debió llevar a la confusión

$!Vacunar a los niños no debió llevar a la confusión

El pasado 4 de octubre el Ministerio de Salud Pública invitó al Colegio Médico Dominicano y a las Sociedades Médicas Especializadas a una reunión para tratar el tema de vacunar a los niños contra COVID-19 a partir de los 5 años. La Sociedad Dominicana de Pediatría ya había informado en nota oficial que estaba de acuerdo, pero que debíamos esperar la autorización de los organismos reguladores, CDC, FDA, ACIP de los EE.UU. y sus homólogos de Europa, OMS/OPS. Posición que mantuvo en la mencionada reunión. Sin embargo, acto seguido alguien informó que se acordó vacunar a todos los niños sin aclarar la posición de los pediatras, con lo que se creó una confusión gratuita e innecesaria.

Las vacunas que tradicionalmente hemos usado en niños y adultos, son de virus vivos debilitados a los que se les ha quitado su capacidad de enfermar, pero que estimulan a nuestro sistema inmune para que ataque a ese mismo virus si en algún momento nos contagia.

La ciencia ha dado un salto cualitativo muy grande con las vacunas a base del Ácido Ribo Nucleico mensajero(mRNA), porque en estas vacunas ya no se inyecta el virus, sino un ARN mensajero que estimula a nuestro cuerpo a producir una proteína que rechaza al SARS-Cov-2 o cualquier otro virus con el que podamos tener algún contacto.

Una de esas vacunas mRNA es la Pfizer, que se está estudiando para aplicarse a niños más pequeños. Vacuna que se ha asociado a casos de miocarditis postvacuna en adolescentes y adultos jóvenes. ¿Qué sabemos respecto de este hallazgo y esa vacuna en niños debajo de los 5 años? Nada. Por eso y por más, y para proteger a esos niños en desarrollo, los pediatras recomendamos esperar las directrices de la ciencia y sus investigadores, y no actuar con base en decisiones administrativas y/o políticas aplicadas en otros países.

¿Qué hacer? Mantener la vigilancia epidemiológica, vacunar a todos los adultos ahora, y a todos los niños en su momento, y no bajar la guardia respecto de las medidas de protección. Asistir a las universidades, escuelas y colegios, reconociendo que en esos recintos han aparecido y seguirán apareciendo contagios por el SARS-C0v-2 y otros virus: el boca-mano-pie, varicela, influenza... contra los que debemos seguir luchando. Lo otro sería morir en vida arropados por la ignorancia y el miedo.

+ Leídas