Ella ya no es una niña

Pregunta: Tengo una hija de 27 años. Entiendo que es una mujer adulta, se graduó de ingeniero hace un año. Desde hace unas semanas le está pasando una situación, parece que se está dejando influenciar de una prima que ya se casó y se dejó del esposo. Tuvo otra relación y ahora está como “una loquita”, queriendo hacer cosas para llamar la atención. El punto es que mi hija, me dice que quería ir a trabajar desde la casa de mi sobrina. Se va para allá después de una larga conversación, que tuvimos porque yo no quería. Pues el domingo yo la estaba esperando y no llegaba, la cosa es que anoche me di cuenta atando cabos que ella estuvo de playa el domingo, pero considero que no es tiempo de juntadera ni andadera por la pandemia y además ella lo niega. El asunto es que yo no quisiera que después de yo tener esa muchacha como una princesa y llevarla hasta graduarse en su universidad ahora se deje tal vez influenciar de amigas que no tienen otra cosa más que vivir la vida sin importar nada ni nadie y que esté dejándose llevar de los que le dicen que no sale o que ella no tiene vida social. Anoche le dije que volviera a la casa, pero dice que yo la voy a llevar a cometer un error, por no dejarla hacer lo que ella quiere. Yo entiendo que tiene 27 años y que es adulta pero ¿cómo la dejo que se pierda ahora, cuando no lo hizo años atrás? ¿Qué puedo hacer, la dejo?
Respuesta: Mamá, entiendo que como padres siempre queremos tener a los hijos debajo de nuestras alas, pero el mayor trabajo lo hemos hecho en el proceso de su crianza, cuando desarrollan su personalidad, les educamos e inculcamos valores. Cuando ya alcanzan la edad adulta son dueños de sus propias decisiones y nuestra labor como padres en el transcurso de su desarrollo se empieza a ver reflejada.
En este caso estamos hablando de una mujer adulta y profesional y debo decirte con respecto a tus dudas y temores que no se trata de que tú la dejes o no hacer las cosas. Debes entender que ella es una persona adulta y la buena relación con tu hija necesariamente debe empezar por aceptar y respetar esa condición, además para ella significará mucho que le puedas ofrecer la confianza que se ha sabido ganar.
Pienso que te haría bien buscar ayuda psicoterapéutica individual, pues entiendo que te ayudará a dejar de intentar infantilizar a tu hija y preocuparte de lo que verdaderamente te corresponde mamá, que es centrarte en tus propios problemas.
Tu hija tiene todo el deber y derecho de enfocarse en su trabajo y sus propios proyectos de vida y como padres, aunque muchas veces no estemos de acuerdo, nos corresponde respetar sus decisiones.
Ana Simó