Maltratan a su padre

Pregunta: Doctora, mi pareja se divorció hace 10 años. La ex esposa es una señora que se ha encargado de meterle en la cabeza a sus hijas que su papá las dejó. Cuando él se divorció, se quedó encargado de casa, comida, colegio seguro de vida y pensión para la señora. Sin embargo, sus hijas son muy rebeldes e insolentes con su padre. Él no puede meterse en su educación si van mal en clases, les molesta, le dejan de hablar. Ellas solo le buscan para pedir dinero o que les compre cosas. La mayor le pidió dinero para ir al salón; él le dijo que le pidiera a su mamá, que para eso le daba una mensualidad para sus gustos. Le respondió la niña menor de 12 años: “para tus botellitas de vino sí tienes”. También la mayor de 16 años va mal en el colegio, dejó 4 materias y ya tiene un novio mayor que ella. El papá simplemente no puede decirle nada porque ella le responde de forma muy grosera.

Él simplemente se molesta, pero no dice nada porque tiene miedo de perder el poco amor o cariño que ellas le pueden dar cuando están bien con él. Pienso que hay cero respeto, solo existe el dame lo que necesito y ya. La abuela paterna trata de que se arreglen, hacen reuniones donde llegan ellas y simplemente se cruzan palabras, tienen vida feliz un tiempo y vuelven a lo mismo, no quieren pasar tiempo con su padre y solo lo buscan para pedirle cosas o dinero.

Doctora, me encantaría que pudiera orientarnos sobre qué hacer con esos comportamientos si el padre ha sido responsable pero la madre les ha metido en su corazón y cabeza lo contrario. Es un calvario que él lleva y me gustaría ayudarlo.

Respuesta: Con frecuencia veo casos como el que me estás planteando, donde luego de una separación uno de los padres instrumentaliza a los hijos o a uno en específico para castigar al otro progenitor.

En nuestra cultura es común ver como los hombres siguen sosteniendo el hogar donde viven sus hijos como una forma de paliar el dolor por la separación, al sentir que no podrá estar en su día a día.

Por lo que me dices, él sigue sosteniendo el hogar incluyendo a la mamá y esto puede llevar a una cierta comodidad y exigencias hacia el proveedor que nunca terminan, pues cuando no ponemos límites, la otra persona siempre intentará abusar del otro.

Recomiendo que tu esposo busque ayuda para saber manejar a sus hijas, poner límites y demostrarles que él no es un banco y que merece respeto y consideración.

Realmente no me puedo imaginar el impacto que ha tenido esa separación en las hijas, qué las ha llevado a no respetar a su papá y a verlo solamente como un proveedor.

Lamento muchísimo que esa madre no supiera gestionar sus emociones ante la pérdida de la relación de pareja, pero el fallo fue en la relación, no de ellos como padres y esto influirá muchísimo en el manejo que tengan esas chicas con sus vínculos, y la forma de relacionarse en el amor.

Aún hay tiempo de cambiar las cosas, pero debe dejarse acompañar de un terapeuta familiar que realice un proceso de cambio en él, el cual repercutiría en la dinámica con sus hijas.

+ Leídas