Cómo organizar tu presupuesto en pareja

  • César Perelló, Diego Sosa y Félix Rosa comparten sus consejos para empezar una vida en pareja financieramente saludable
$!Cómo organizar tu presupuesto en pareja
Es necesario establecer cual será el aporte de cada uno y llevarlo a cabo, teniendo en cuenta que quien tenga mayores ingresos deberá hacer mayores aportes.

Una nueva familia, comenzar una nueva vida en matrimonio y un nuevo proyecto en común implica organizar un presupuesto para lograr un equilibrio económico. Muchas veces no somos capaces de hacer un buen cálculo, basado en las necesidades básicas de la pareja y en la optimización de recursos. César Perelló, coach financiero, aconseja sobre la forma idónea de organizarlo. “Solo liste sus ingresos mensuales y esto les resta los gastos. Usualmente se realiza para un período de doce meses y no necesita comenzar en enero, puede hacerlo ahora mismo”.

Es importarte organizarse como pareja en todos los sentidos. Perelló opina que es necesario establecer cual será el aporte de cada uno y llevarlo a cabo, teniendo en cuenta que quien tenga mayores ingresos deberá hacer mayores aportes. De esta manera los recién casados pueden optar por hacer un presupuesto individual o uno en común.

Para esto es necesario distribuir los compromisos económicos equitativamente. Diego Sosa, experto en finanzas, afirma que aunque cada pareja tiene sus propios métodos, hay “porciones” que no se deben olvidar: 10% de ahorro perpetuo y 10% de ahorro temporal. Alerta de que no se debe confundir el gasto con tarjeta de crédito, ya que esta última es solo una forma de pago.

De esta forma, la pareja puede prevenir los imprevistos económicos que se le presenten. Sosa también explica que la mejor manera de prevención es tener un buen expediente crediticio. Con una buena imagen ante las entidades bancarias, la pareja puede hacerle frente a imprevistos mayores como accidentes, robos y asegurar su retiro de igual manera.

Las nuevas parejas deben programarse y poner en orden sus prioridades. Hacer acuerdos en común sobre la economía familiar asegura la implicación de ambos en el proceso y, por lo tanto, un consenso que no afecte la relación. Determinar si tendrán cuentas en común o individuales depende de cada pareja. Sobre esto, Perelló recomienda las individuales. Entiende que es la mejor opción pues, aunque las cuentas estén por separado, los planes y objetivos siguen siendo de ambos. “Cuentas individuales aseguran que cada quien tenga el control de sus recursos”, asegura este coach financiero al explicar el porqué de su recomendación.

Siguiendo esa misma línea, las tarjetas de crédito (TC) son cada vez más utilizadas de manera individual. Un matrimonio supone compartir gastos, problemas y todo aquello que afecte a la pareja. Sin embargo, César Perelló advierte que es más conveniente que cada uno tenga su tarjeta. Sobre esto explica que además de construir un buen historial crediticio, asegura tener el control sobre los pagos y consumos individuales de cada TC. “Esto da la posibilidad de usarla de manera adecuada y, finalmente, aprovechar todas las ventajas que ofrece”, asegura este.

A pesar de estas recomendaciones que implican la individualidad de cada parte del matrimonio, Diego Sosa establece compromisos que, de tenerlos, deben ser asumidos en común. Las responsabilidades económicas con la familia y las actividades que cada miembro de la pareja desee realizar para su crecimiento personal son aspectos a tener en cuenta a la hora de asumir los gastos particulares de cada individuo. Sobre esto, Sosa opina que en ambos casos debe ser asumido por la pareja, aunque solo involucre a uno.

Sobre las actividades individuales él asegura que los gastos deben fusionarse y salir, preferiblemente, de una cuenta mancomunada. Tanto adquirir un vehículo, invertir en la educación de una de las partes o simplemente realizar un viaje debe ser sufragado por ambos a fin de compartir la carga de gastos. Al explicar este punto, Sosa afirma: “el matrimonio es una unión. Con relación a las finanzas, recomiendo una fusión total”.

En cuanto a los compromisos familiares individuales, Sosa aboga por el consenso interno de la pareja. A pesar de que cada uno tiene su familia, son una pareja y deben asumir y compartir gastos. Sobre esto, este experto en finanzas personales opina: “lo mejor es llegar a un acuerdo entre ambos para decidir cuánto dedicarán a ese concepto, para quién y por cuánto tiempo. Muchas veces hace falta una decisión racional más que emocional”.

En un matrimonio que empieza deben de pautarse ciertas reglas y responsabilidades. También es importante pensar en la economía familiar antes de asumir el compromiso. Estar casados implica compartir lo bueno y lo malo, tal como dice Félix Rosa, asesor financiero dominicano. Sobre esto asegura que los malos hábitos financieros; sobreendeudamiento, compras compulsivas, exceso de gastos, comienzan a mostrarse durante el noviazgo, por lo que no se tiene que esperar a casarse para comenzar a resolverlos.

Conocer las deudas de la pareja antes del matrimonio es también un elemento indispensable que contribuye a comprender la situación real de su economía. Sobre esto, Rosa explica que solo sabiendo con qué cuentan podrán establecer su patrimonio familiar y, a partir de ahí, trabajar en qué quieren alcanzar.

De esta manera, al conocer las deudas de cada individuo que compone la pareja, Sosa opina que ambos deben cooperar con su pago. Sin embargo si la contrajo antes del matrimonio y las está pagando en cuotas regulares sin afrontar ningún problema financiero no es necesario hacerse cargo del déficit, ya que está siendo abonado periódicamente por el endeudado.

Si una de las partes pierde el trabajo es necesario establecer un nuevo presupuesto, ya que entre tanto encuentre otro, la otra parte que tiene una entrada fija deberá asumir los gastos del hogar. Para esto Rosa aconseja realizar una reestructuración del gasto antes de arriesgarse a perder uno de los bienes que han adquirido que, posiblemente, esté siendo pagado por un préstamo bancario. Sobre las prestaciones laborales del “desocupado” advierte que no deben usarse para pagar las deudas, sino realizar los pagos en cuotas para prolongar estos fondos lo más que se pueda hasta conseguir un nuevo empleo.

El presupuesto de una nueva familia en matrimonio es un convenio interno entre la pareja donde la cooperación y el entendimiento deben prevalecer. Al contraer un vínculo tan fuerte como el compromiso que supone casarse, ambas partes están compartiendo algo más que este contrato. Colaborar con las responsabilidades económicas constituye un pilar fundamental para garantizar una vida plena y satisfactoria. Es por esto que los expertos entrevistados concluyeron en que este enlace funciona bien si se comparte todo y se vive en consenso entre las partes interesadas.

20200903 https://www.diariolibre.com

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