¿Familias felices? Estos son los dos principales enemigos

  • Los tiempos nos llaman a convivir más entre los miembros de la familia, por lo que es importante sacar aquello que impide la buena convivencia
$!¿Familias felices? Estos son los dos principales enemigos
Para que la felicidad fluya en el hogar es necesario fomentar la empatía.

Definir la felicidad resulta una cuestión complicada, que a la vez se simplifica en una ecuación de satisfacción y bienestar, que se supone que siempre debería estar presentes en el hogar. La verdad es que siempre no es así. Todas las personas no son felices; por lo que al analizar el contexto familiar se rompe ese hilo.

Por otro lado, hay que ser conscientes de que las claves exactas de la felicidad, son distintas para cada núcleo con personalidad propia y manera de alcanzar el bienestar; sin embargo, hay generalidades que nos indican si estamos en el buen camino, como la comunicación, como base de todas las buenas relaciones interpersonales; intercambios positivos diariamente, que van desde pequeños detalles sin simples como saludo al levantarse hasta otros más complejos como la claridad sobre los límites y las normas del hogar.

Debe ser un reto de los núcleos buscar cada día el color, la forma y la identidad que se parezca a sus miembros, cuando se encuentre esa fórmula que permite lidiar con la cotidianidad, los retos y desafíos, entonces habrá encontrado su fórmula, explica Wanda Mateo, terapeuta familiar.

Principales enemigos

Se pueden dividir en dos grupos compuestos por las amenazas y los factores que afectan el bienestar.

Las amenazas son todas las situaciones a los que están expuestos los seres humanos como las enfermedades, muerte, economía, pérdida de empleo, violencia, la separación, migración, entre otros que en el mayor de los casos no se pueden evitar, pero de los que se puede salir bien librados si existe un plan en conjunto que facilite resiliencia y que por lo regular, al final nos permite ser mejores seres humanos.

Mientras que los factores enemigos no son tantos, la también terapeuta de pareja, Wanda Mateo lo reduce a uno y es abrirle la puerta a personas externas para que tomen participación de los asuntos que solo le competen a la familia, como sugerir normas, imponer cosas que no se identifican con los miembros del hogar. Hace la salvedad que ese factor enemigo puede ser un miembro de la familia extendida, es decir, un pariente que no vive en ese hogar y que no tiene un vínculo tan directo que le permita tomar decisiones.

20210107 https://www.diariolibre.com

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