Gabriella Reginato: “Para mí cocinar es un acto de amor, y eso se nota”

  • En su nuevo libro, “77 Recetas, 1 Década”, Reginato celebra 10 años de buena cocina

Por diez años Gabriella Reginato ha compartido con el público recetas prácticas y un sinnúmero de consejos sobre el arte de la cocina a través de talleres y distintos medios de comunicación. Ahora, para celebrar una década de buena cocina en buena compañía, Reginato lanzará su segundo libro, “77 Recetas, 1 Década”, publicación en la que comparte recetas, historias, consejos y su agradecimiento a todos los que la han acompañado durante este exquisito viaje.

¿Qué te motivó a escribir este libro?
Básicamente quería poder contar estos primeros diez años del mundo de la cocina a través de recetas y cuando uno escribe un primero se te queda el gusanito de escribir el segundo, ya estoy ideando el tercero.

Cada receta en el libro está ligada a una anécdota o momento personal de tu vida, pero, ¿cómo seleccionaste cuáles recetas e historias compartirías?
Lo primero que hice fue idear las secciones. Los temas de las secciones son bien diferentes, no es la típica sección de Ensaladas o Carne, no. Por ejemplo, yo tengo una que se llama “Mi talón de Aquiles”; en “Cocina entre dos” es cómo mi esposo y yo cocinamos; hay otra que se llama “S.O.S.”, que es cuando la gente llega a tu casa y tú no sabes qué hacer; hay una muy linda que se llama “Los R7”, que son mis cinco hijos y mi esposo diciendo cuál es el plato que a ellos les gusta que yo les haga. Después que elegí los temas fui poniendo cada receta, son 11 secciones y cada una tiene 7 recetas.

De todas las recetas del libro, ¿cuál es la que más recomiendas para la temporada navideña?
Hay dos, una que se llama Arroz Festivo que es como el típico arroz que hay que poner para la fecha de Navidad, y otra muy rica que es un Chutney de manzana, que se presta muy bien para ponérselo encima a los quesos e inclusive como dulce queda muy rico.

Asimismo, ¿cuál de tus potes mágicos es la opción perfecta para aderezar una cena navideña?
De mis potes mágicos, yo diría que la mermelada de tocineta que, por ejemplo, con un jamón glaseado iría perfecto. Ahora, si uno se sale un poco de lo convencional tendríamos el resto de los potes.

¿Cuál es el mejor consejo que se le puede dar a una persona que quiere aprender a cocinar?
Yo siempre digo que es muy sencillo, que se aprenda uno o dos platos y no se salgan de ahí. Para mí cocinar es un acto de amor, y eso se nota, entonces a la gente le recomiendo que le pierda el miedo, que le den una oportunidad y que busquen su zona de confort.

¿Crees que recetas simples y directas son las más adecuadas para los estilos de vidas de muchas personas?
Te diría que sí, pero ¿sabes dónde está la clave de todo? Tú puedes hacer una receta elaborada, es la pre-preparación y cómo tú te pre-preparas para eso. Para mí lo que se llama el “mise en place” dentro de la cocina, que es tener todo ya listo, todo eso te avanza muchísimo. Ahora, hoy en día hay muchas cosas que ya vienen pre hechas, que las puedes conseguir en el supermercado y puedes hacer platos magníficos. Algunas veces hay que tomar atajos para tener algo rico y hacerlo en poco tiempo. A mí particularmente me gustan las recetas fáciles y sencillas y pienso que sí, hoy en día se aplica mucho eso.

En los últimos diez años, ¿cuál ha sido la receta más solicitada entre tus seguidores y estudiantes?
La gente siempre me recuerda mucho por una ensalada de pollo con uvas que, de hecho, está en el libro en la sección “Recetas con historias”. Me da risa porque mucha gente me dice que hicieron mi “receta” y yo digo que no es mía, si ellos la hicieron es suya, pero esa ensalada de pollo con uvas es la primera que me llega a la mente.

¿Cuál es la receta que más te gusta preparar con tu familia?
¿A mí? Los huevos benedictinos, que también está en el libro. ¿Por qué? Yo tengo dos hijos y tres que llegaron a mi vida luego, y cuando nosotros nos juntamos todos en la casa y hacemos ese gran desayuno un domingo, el plato es los huevos benedictinos. Uno me lo pide con una cosa, el otro me lo pide con otra y sentirme en el calor de la mañana en pijama con una taza de café, eso para mí tiene ese sentido familiar y me encanta hacerlo.

¿Cómo fue la experiencia de enseñarles a tus hijos a cocinar?
Yo digo que ellos aprenden viendo. Mi esposo y yo somos quienes hacemos la cena y ellos están alrededor. Ya los más grandes, por necesidad, han tenido que aprender, aparte de que tienen muy buen paladar, y los chiquitos también han agarrado su propia línea. Por ejemplo al grande le encanta inventar y hace sus salsas picantes, y a la más chiquita le gusta mucho la parte de la pastelería pero sí, les gusta la cocina.

¿Cuál es la lección más importante que has aprendido al impartir talleres de cocina?
Lo digo también en el libro, que hay veces que uno se pinta las cosas de una forma, no resultan y hay que salir de abajo. Hay que darse cuenta de que las cosas pasan por una razón y uno aprende de eso. Creo que eso ha sido lo que más he aprendido. Por otro lado, la gente que he conocido en estos diez años ha sido increíble y esa interacción tan directa me ha hecho aprender mucho.

¿La forma en que impartes tus talleres ha cambiado en estos últimos diez años?
Sí y no. Sí porque ya una está más madura, sabe las metidas de pata que dio, viene más preparada, etc. Por otro lado, no porque la esencia se mantiene, la parte de Gabriella Reginato enseñando a las personas con su pasión por la cocina simple y el deseo de que la gente pueda entrar a la cocina para cocinarle a su familia se ha mantenido igual desde el día 1.

¿Las rutinas diarias y las situaciones sociales, son tu mayor influencia a la hora de elaborar una receta?
No, diría que tiene que ver mucho con el paladar y experiencias que he pasado o de repente estoy ojeando algo que se ve bien y hay que intentarlo. A veces elaborar una receta se hace difícil, sobre todo en el programa de radio, y puede ser que la gente que te pida opciones, entonces eso te hace indagar y buscar alternativas para poder complacer al público.

De todas tus recetas, ¿cuál fue la más difícil de elaborar o aprender y cuál es tu favorita?
La receta más difícil de elaborar o aprender, que yo no hago, es un pavo al horno. Me pasó en un taller que puse el pavo y pasaron horas y horas y nada de cocinarse. Me quedé frustrada, terminé sacando el pavo y cocinándolo a la plancha y eso es lo que comentaba ahorita, los momentos críticos te hacen ser creativo, pero el pavo al horno ni loca. Y la que más me gusta hacer... a mí me encantan las pastas, realmente, pero diría la que más me gusta es la parte de improvisar ensaladas, porque eso es muy práctico y fácil.

Locación: Kitchen Center
Vestuario: @jennypolanco
Maquillaje: @paomakeup

20191129 https://www.diariolibre.com

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