La casa soñada en Santiago
‘‘Todo el mundo tiene el sueño de construir su casa'', afirma la propietaria de esta residencia ubicada en Santiago, mientras muestra la versión concreta del suyo.
La arquitecta Marivi Bonilla, el ingeniero Pantaleón Salcedo, el ebanista Gerardo Días y la decoradora Rosa Julia Thomen, trabajaron en este proyecto que tardó dos años en hacerse realidad.
Marivi Bonilla explica que en este proyecto, a diferencia de otros, hubo una participación muy activa de los propietarios. ‘‘El buen resultado de este proceso se debe a la óptima comunicación de ideas que tuvimos'', manifiesta.
La afirmación de que cuando se sigue una tendencia muy marcada, esta tiende a pasar muy rápido, condujo a la pareja santiaguera a elegir un estilo que permaneciera. Los propietarios de esta casa de dos niveles, cuyos espacios convergen en una distribución estructural de 1,000 metros cuadrados, tenían bien claro lo que querían: una casa moderna pero con un estilo clásico.
Para Bonilla, se trata de una casa de espacios amplios y acogedores; trabajados con buenas alturas que fueron estudiadas en proporción con las áreas. La iluminación natural también es protagonista de cada una de las estancias.
‘‘El estilo es una mezcla de elementos clásicos y modernos donde el tiempo no marcará la época en que fue concebida y construida la casa, sino su misión de ser el hogar que acoge a una familia que verá sus generaciones crecer y vivir siempre en ella'', dice la arquitecta.
Los espacios sociales agrupados en el primer nivel se articulan de manera que todos están unidos. Esto quiere decir que en el momento en el que se realicen actividades, se abren y la casa se convierte en un gran salón capaz de acoger a una cantidad bastante considerable de invitados.
Los propietarios explican que es una práctica común el que la sala no sea utilizada por los anfitriones de la casa cuando se decora demasiado elegante. Por eso decidieron que ésta se ubicaría en el centro de la residencia para que tuvieran que pasar por ella y usarla. La razón es que querían que todos los espacios de la casa fuesen útiles, simples y que quienes los visitasen se sintieran relajados.
Detalles que resaltan
En la residencia de grandes ventanas, resulta muy llamativa la vista a la montaña Diego de Ocampo ya que, según la arquitecta, ‘‘se puede disfrutar de ésta en cada uno de sus salones''.
Es muy notorio el uso de colores neutros. La propietaria afirma que el objetivo de utilizar estas tonalidades es que en el momento en el que quisieran cambiar el color ya tuvieran la base.

La arquitecta cuenta cómo usó materiales perennes y atemporales, como el mármol crema en los pisos, pues es un material ‘‘para toda la vida'', y el color crema brinda un fondo muy neutral para que funcione con cualquier tipo de decoración, sin alterar su estilo. De ahí que predominen los colores con tonos vibrantes en los detalles de decoración.
Para las áreas exteriores de la casa, como la terraza y el gazebo, Bonilla utilizó el mármol crema, pero con un nivel de envejecimiento mayor y con toques de cenefas en piedras de lajas o pizarras.
Para el área de la piscina, ubicada en el jardín, se escogió la coralina porque es un material que tiene el aspecto y la textura perfecta para este espacio, ya que tiene la característica de que no se calienta.
En las áreas de servicios se escogieron porcelanatos de gran formato para los pisos por su durabilidad y por la facilidad de limpieza, así como por el poco mantenimiento que requieren. Los topes y respaldos de las cocinas son de granito.
El segundo nivel se independiza del resto de la casa gracias a una puerta corrediza con terminación de roble y hierro, trabajada por Días S.A. y Joluzo, respectivamente. En esta parte, se ubican las habitaciones y áreas más íntimas de la casa.
Bonilla afirma que el criterio de altura del techo, el aprovechamiento de la luz natural y la vista a la montaña fueron básicos.
El pasillo hacia las habitaciones no posee ventanas, por lo que dispone de un sistema de tragaluz que ahorra el uso de la energía eléctrica. Todas las puertas de la residencia están enmarcadas en roble.
Diario Libre






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