Las razones por las que debes negociar con tus hijos (y cómo hacerlo)

  • Llegar a acuerdos con tus hijos no es una forma de perder autoridad, siempre y cuando establezcas cuáles son los límites negociables y los que no
$!Las razones por las que debes negociar con tus hijos (y cómo hacerlo)
Las negociaciones no son una lucha de poder sino un proceso de enseñanza donde el padre es el maestro y modelo y el hijo el aprendiz.

Si bien es cierto que no hay un manual que explique cómo criar de forma correcta, de algo sí podemos estar seguros, y es que ningún límite es bueno: no se debe ser muy permisivo, pero tampoco demasiado autoritario. Hay que encontrar un punto y medio, y es precisamente ahí donde entran las negociaciones, un método que, bien empleado, resulta de beneficio tanto para los hijos como para los padres.

Tal y como dice Gianny Liranzo, educadora de padres en Disciplina Positiva, a través de la negociación los niños aprenden de sí mismos, de su capacidad de reaccionar positivamente y dar respuesta, además de que despierta en ellos el pensamiento crítico y lógico. Estas son habilidades que, de acuerdo con la experta, los ayudarán a desarrollarse a lo largo de su vida con mayor seguridad en sí mismos. “Negociar eleva su autoestima al sentir que tienen una voz y también los enseña a autocuidarse mejor, a ceder, a plantear sus ideas con respeto, a gestionar la frustración y la tolerancia cuando las cosas no salen como quieren y a saber ganar de manera que no hieran la dignidad del otro”, señala.

Las razones por las que debes negociar con tus hijos (y cómo hacerlo)

La creadora del espacio @madresconectadas dice que las negociaciones son un proceso continuo, que se inicia antes de que los hijos emitan sus primeras palabras, y a veces, incluso, sin que los padres se den cuenta. “El niño desde bebé constantemente toma decisiones. Decide en qué momento quiere jugar, cuál es su actividad favorita, qué sonidos rechaza y cuáles les gusta más. Cuando empezamos a intervenir con eso, inmediatamente empieza la negociación: ‘si haces lo que no me gusta, lloro, me quejo, lo rechazo’, lo cual dicen con su actitud”, explica.

Esa es la razón por la que no hay una edad específica para empezar a llegar a acuerdos con los hijos, sino de en qué momento se toma conciencia de que se está haciendo. Una vez se reconoce en el día a día, entonces se puede empezar a hacer de forma intencional, con miras a tener un proceso limpio y educativo, que es realmente la meta.

Qué sí y que no
Las razones por las que debes negociar con tus hijos (y cómo hacerlo)

Para muchos padres, llegar a acuerdos es una forma de perder autoridad, a lo que Liranzo responde que eso dependerá de qué tan claro se hayan establecido los límites que son negociables y los que no. En el caso de los primeros, estos son reglas que no afectan de manera significativa al niño ni la dinámica del hogar (por ejemplo: a qué hora es la merienda, en qué momento arreglar su cama, qué ropa ponerse, etc.), mientras que los segundos deben ser aquellos que atenten contra la seguridad del niño, los valores y principios intrínsecos de la familia o la sociedad (por ejemplo: jugar con cuchillos, decir malas palabras, tomar algo que no es suyo, etc.).

Si tanto los límites negociables como los no negociables se mantienen firmes pero suaves, la dinámica funcionará mejor para todos. “Contrario a la idea de que la autoridad disminuiría, realmente aumenta, pues a los ojos de nuestros hijos, nuestra actitud merece mayor respeto que el autoritarismo irracional”, enfatiza.

¿Qué deben tener los padres presentes al momento de negociar con sus hijos? Que no se trata de una lucha de poder ni de un juego de ‘yo te digo, tú me dices’, sino de un proceso de enseñanza donde el padre es el maestro y modelo y el hijo el aprendiz que observa atentamente para tomar al adulto como guía a la hora de actuar.

Las razones por las que debes negociar con tus hijos (y cómo hacerlo)
Consejos para negociar de forma correcta

Negociar es un arte. Aquí algunas recomendaciones que nos comparte Gianny Liranzo para hacerlo de forma correcta:

  • Mantén la calma. Este es el primer paso. Negociar es un proceso racional; si estás alterado, no piensas con claridad ni objetivamente.
  • Ponte en su lugar. Hay que desarrollar la empatía un poco y pensar: “¿cómo ve mi hijo esta situación?”. Debes hacer el ejercicio de ponerte en el contexto de la edad que tiene tu hijo y recordar qué y cómo lo sentías tú a esa edad para poder tener una mejor idea de lo que está pasando por su cabeza.
  • No asumas. Observa o pregunta, en caso de que aplique la edad, qué quiere tu hijo. Habla con él; escucha y no asumas.
  • Ten claro qué quieres pedir y por qué. Las razones son lo más importante, porque es el argumento lo que le va a dar la enseñanza final de porqué la negociación llega hasta ese punto (aún fuese un punto medio). Esos famosos “porque sí” o “porque yo dije” lo único que hacen es desperdiciar la oportunidad de enseñar.
  • Si un límite no es negociable, no hay nada más qué hablar. Asegúrate de plantear con firmeza las razones y fin del tema.
  • Si el límite es negociable, valida los argumentos de tu hijo. En caso de llegar a un punto intermedio, valida los argumentos de tu hijo, usando frases como “tienes razón en que esto se pudiera hacer de otra manera”. Aprovecha para corregir la forma en que lo hizo si lo requiere, por ejemplo: “Si me dices eso mismo, pero con voz calmada, puedo aceptar mejor tu punto”.
  • No cedas solo por complacer. El aprendizaje se da en la dinámica, en la conversación, en presentar razones y en decir “ok, esto lo podemos manejar con mayor flexibilidad, pero esto otro no lo cambiaremos por ahora”. No siempre es bueno ceder, pues en la vida fuera de la familia, no va a recibir trato preferencial.
  • Cambia los métodos de acuerdo a la edad. A medida que tus hijos crecen, los procesos de negociación van evolucionando y se van influenciando con la personalidad de cada niño. Debes ir ajustando en el camino.
Las razones por las que debes negociar con tus hijos (y cómo hacerlo)
“Negociar con nuestros hijos les da herramientas para la vida y aumenta su respeto por nosotros y nuestras reglas cuando se hace de manera justa”
Gianny Liranzo, educadora de padres en Disciplina Positiva
20210910 https://www.diariolibre.com

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