Normalicemos la conversación sobre la menstruación
Paola Paniagua es una de las tantas mujeres en el mundo que sufre endometriosis.

Existe una enfermedad con un alto índice de pacientes e igualmente desconocida. Paola es una de las tantas mujeres en el mundo que sufre endometriosis, y esto la motivó a crear Endometriosis República Dominicana, la primera fundación para brindar ayuda a estas pacientes en el país.
¿En qué momento de tu vida te encuentras cuando nace este proyecto?
En un momento crítico, cuando descubro que tengo la condición y deseo poder informarme sobre lo que me estaba pasando. Nunca había escuchado la palabra, no me había enterado de lo que era. Toda mi vida había pensado que los síntomas de la menstruación eran normales: que me doliera, que me desmayara, que me diera vómitos y diarrea... Hasta un día fui que a emergencias y me dijeron que tenía endometriosis.
Esa búsqueda se convirtió...
En un escape. Busqué libros, me uní a diferentes grupos online, busqué información en páginas de internet. Vi tantas cosas que las mujeres habían pasado, que ni siquiera sabía qué pensar, qué hacer, cómo sacar fuera todo lo que estaba sintiendo sobre algo que no era bueno para mi cuerpo, ni para mi salud, ni para mi futuro.
¿Con qué te encuentras?
Aunque en ese momento vivía en Estados Unidos, busqué información sobre qué había en República Dominicana sobre endometriosis porque eventualmente me tocaría volver. Me di cuenta de que no había nada. Solo dos o tres artículos en periódicos y algunas tesis que lo mencionaban.
¿Por qué crees que sucede?
Si la menstruación es tabú, la endometriosis y todas las condiciones reproductivas también lo serán. Estamos en una sociedad en la que ni siquiera se nos habla de la menstruación, solo dicen que te tiene que llegar, te dan un paquete de toallas sanitarias y te dicen que sigas con tu vida y punto. ¿Te duele? Es normal, te llevan a emergencias, un analgésico y ya. Este también es un tema feminista. Si afectara a los hombres, tuviéramos cura, de todo. Pero a nivel cultural y social, las mujeres tenemos que aguantar dolor, y eso es lo normal. Entonces, esto no le importa a nadie.
¿Hay un nivel médico con poca formación al respecto?
Así es. Sí hay educación a nivel médico, de que esa enfermedad es una realidad y hay muchas mujeres sufriéndola, entonces sabrás que si te duele la menstruación no es normal e irás a un médico para averiguar qué está pasando y no te quedarás con la opinión de uno solo, que te dice “bébete un calmante” y te manda para tu casa.
¿Cuáles fueron las acciones que decidiste asumir para empezar?
Primero crear la plataforma online, que inició en el 2016 después de mi cirugía. Empecé a subir información. Pero siempre tuve la visión de que fuera algo más grande, porque al no haber nada aquí me decía: “yo no tengo esta enfermedad porque sí. Es por una razón y algo tengo que hacer con eso”. Luego me puse en contacto con una organización en EEUU, Endofound, y fui voluntaria. Ellos tienen un proyecto llamado Empower para educar en las escuelas sobre endometriosis y menstruación saludable. Actualmente lo estoy implementando aquí en el país, pues contamos con los derechos por dos años, siendo el primero de habla hispana en replicarlo y el 6to a nivel mundial.
¿Qué quieres lograr con esta fundación?
Dos cosas: replicar la asociación, que permite a las mujeres tener ciertos beneficios o tratos que no obtienen por la parte médica y a los que salud pública no presta atención. Y normalizar la conversación de la menstruación, que es algo natural, no que tienes que esconderlo.
Encuéntrala en @endometriosis.rd
Nazaret Espinal
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