Salud mental, ¿la próxima pandemia después del COVID-19?

  • La falta de productividad, el mal humor y el insomnio son algunos de los indicadores que delatan un trastorno mental o emocional asociado a la crisis sanitaria

El COVID-19 ha dejado importantes secuelas en el ámbito psicológico que, de no tratarse a tiempo, podrían prolongarse a nuestros días post-pandemia. Así lo advierte la psicoterapeuta Martha Beato, quien define este fenómeno como ‘pandemia de salud mental’, derivada de situaciones tales como duelo, pérdida de empleo o falta de socialización que ha traído como consecuencia la crisis sanitaria.

“La pandemia está dejando efectos en diferentes aspectos de la vida humana; a nivel económico, en el área laboral, tanto porque muchas personas han perdido sus empleos como también porque se han añadido cambios significativos en las dinámicas laborales. A eso se agregan los cambios en las relaciones interpersonales, pues hemos dejado de interactuar como lo hacíamos antes”, comenta la experta.

La falta de productividad, el mal humor, la dificultad para adaptarse a los cambios, la inestabilidad, la agresividad, la desesperanza, el insomnio y la falta de concentración son algunos de los indicadores que, según la psicóloga, delatan trastornos mentales o emocionales, los cuales, por lo general, las personas no tienden a asociar con la crisis sanitaria. “Estos efectos van a aparecer y tú no vas a identificar que tienen que ver con la pandemia, creerás, por ejemplo, que dormiste mal o es algo pasajero, y no es eso, es el cúmulo de estrés por el que estamos atravesando”, explica la especialista.

Ambiente laboral y pandemia

Promover un clima de bienestar emocional y psicológico también es una tarea que le corresponde a los empleadores. Beato, quien también es conferencista, considera que las empresas también deberían evaluar el impacto de la pandemia en la salud mental de los colaboradores, quienes han llegado a ellas desmotivados por razones como la cancelación de sus compañeros, los cambios organizacionales, impacto económico y financiero.

“Muchas personas han vuelto a su lugar de trabajo o continúan en el teletrabajo y además deben lidiar con situaciones difíciles o dolorosas que impactan su rendimiento y su vida laboral”, asegura, para luego agregar que por esa razón las empresas tienen un trabajo por delante que hacer en miras de recuperar la productividad y bienestar de sus colaboradores, y al mismo tiempo ofrecer las herramientas necesarias para gestionar las vidas personales de sus empleados.

¿Cómo gestionar los estados emocionales?

La experta en programas de crecimiento para grupos y organizaciones señala que este es un momento que requiere una revisión profunda de nuestras vidas, siendo muy necesaria la identificación de factores como miedo, tristeza y rabia.

Lo primero es reconocer que hay un cambio en la salud mental. Después viene la identificación de lo que te ayuda a sentirte mejor, ya sea hacer cambios en la conducta, realizar ejercicio o meditar. Una tercera recomendación por parte de Beato es llevar diarios emocionales, lo que consiste en escribir todos los días cuáles fueron tus principales estados de ánimo, cuáles son tus mayores preocupaciones o dónde te sientes atascado. Por último, aconseja reconectar con las relaciones de apoyo, en las que se incluyen los amigos de confianza y la familia.

Beato enfatiza en que cada persona debe hacer una introspección e identificar la presencia de los efectos psicológicos dejados por el COVID-19, para elaborar un plan de acción y combatirlos a tiempo. Una vez se da cuenta de que el problema se sale de sus manos, es necesario buscar ayuda profesional, de un psicólogo, psicoterapeuta o alguien con conocimientos en el área de solución de problemas emocionales.

20210416 https://www.diariolibre.com

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