¿Te estrenas como madre? Muchas cosas cambiarán

  • La maternidad te cambia la vida es una frase que suena a cliché, pero que todas las que tienen experiencia como tal la repiten con gran certeza
$!¿Te estrenas como madre? Muchas cosas cambiarán
Comenzamos la celebración del Día de las Madres, que es el próximo domingo, compartiendo algunos aspectos de esta hermosa experiencia.

La noticia de estar esperando un hijo es lo más parecido a la emoción que sienten los niños ante la espera del Día de los Reyes Magos; con la diferencia de que ya eres una adulta (al menos así debería ser).

Sin embargo, al transcurrir de los días te comienzas a dar cuenta que la inmensidad de la alegría comparte magnitud con la responsabilidad que esta nueva etapa conlleva, ya no eres tú sola, ahora te has de preocupar por el bienestar de un ser que crece dentro de ti y que llega a exigirte tanto que hasta podrías pensar que no estás preparada para tanto. El egoísmo natural se vuelve otra cosa difícil de descifrar. Justo aquí podríamos darle la bienvenida a los sacrificios que implica la maternidad.

Comer saludable ya no es una opción; dormir bien tampoco. Estresarte no sirve de nada porque tu mismo organismo comienza a gobernarte para priorizar el bien de la criatura; solo te queda "llevarlo suave"; hacer ejercicio ya no es cuestión de bonita figura sino de bienestar, tomar pastillas e ir periódicamente al médico forma parte normal de tu nuevo estilo de vida, sin importar que antes nunca hicieras ni una ni la otra.

Ser madre es una hermosa aventura que se inicia nueve meses antes de dar a luz; después del alumbramiento es la continuación diferente de lo que comenzó en el interior de tu cuerpo, cambiando nuevas cosas para las que hemos consultado con algunas madres que nos cuentan qué cosas cambian cuando eres madre, a propósito de que el próximo domingo, República Dominicana celebra el Día de las Madres.

La maternidad lo cambia todo, dice Atenas Hernández, modelo e influencer hondureña radicada en República Dominicana. "En mi caso, tener a mi hija Valentina ha sido mi mayor bendición, pero también ha transformado mi vida por completo". Atenas dice que se habla mucho de todo lo bueno de ser madre; lo cual califica como una experiencia maravillosa. Sin embargo, considera que no se dice tanto de la responsabilidad que supone. "Para empezar, es un trabajo a tiempo completo. Una madre lo es 24 horas al día y siete días a la semana. Yo podría contar con los dedos de la mano los días que no he pasado con mi hija y, aún así, estar separada de ella, aún por unas horas, es algo bastante angustioso".

Impacta lo profesional. Atenas recuerda que antes viajaba mucho más y ahora trata de pasar en casa todo el tiempo que puede. "Lo hago con gusto y es el tiempo que más disfruto. Esta pandemia, precisamente, nos ha unido más al pasar tanto tiempo juntitas en la casa".

Asegura también que toda decisión la toma pensado en las dos. "Quienes son madres lo entenderán, cómo el "yo" pasa a un segundo plano para siempre", agrega mientras llega a la conclusión de que el mayor cambio es el psicológico. "Cuando la ves reírse, o te cuenta su día en el colegio, o te abraza... sientes algo que tampoco sentiste jamás antes de concebirla".

Para Taiana Filpo, influencer, la vida de una madre cambia desde el instante en que sabes que estás embarazada. Tu vida, tu cuerpo, tu rutina, tu forma de pensar, de amar, de proteger, de comportarte... "Desde mi experiencia, un hijo/a te cambia para bien, te impulsa a hacer lo inimaginable para superar obstáculos, te vuelve protectora, defensora, con una fuerza que ni siquiera creías capaz de tener; te eleva la creatividad para hacerlo feliz, te saca sonrisas en los días más tristes, incluso en esos pequeños momentos nos hace cambiar de estado de ánimo; un hijo tiene ese don especial. Son nuestro motor de empuje para lograr cosas extraordinarias, que antes, posiblemente, no creíamos posible".

"Te conviertes en una persona más sensible, más comedida, más empática", dice Anier Barros, comunicadora y emprendedora.

Recuerda que no supo lo que era dormir una noche corrida hasta los 3 años de Andrés, su hijo. Se despertaba todas las noches; de bebé, dos y tres veces y después se pasaba para la cama de ella, por lo que tenía que llevarlo y dormirlo de nuevo, "pero hasta esos momentos disfrutaba porque estaba consciente de que solo era una etapa, una sola vez en la vida, y que después hasta lo desearía... y efectivamente, ya no sucede pero lo recuerdo con amor, más que como una queja".

Hay situaciones muy puntuales que entiende que aplican para todas las madres, por ejemplo, que la prioridad ya no eres tu, ni para el descanso, ni para las compras, ni para la diversión, la prioridad es para los hijos y esto aunque se asuma con naturalidad es un cambio importante de vida.

"Sin embargo, lo ideal es encontrar ese balance de poder mantener esos cuidados, ese amor, esa entrega hacia nuestros hijos sin descuidar la mujer que somos, el hogar que tenemos, el entorno que nos rodea".

20210521 https://www.diariolibre.com

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