Una no tan pretenciosa ganadora del Oscar

‘Spotlight’ ganó mejor película y le debe todo el voto preferencial. Esto quiere decir que mientras ‘The Revenant’ generaba votos como mejor y peor película de las 8 nominadas, y ‘The Big Short’ generaba votos de película regular, el filme dirigido por Tom McCarthy era en el que todo el mundo podría estar de acuerdo en que era una buena película.
El filme de McCarthy, a pesar de alzarse con la mayor presea de los premios de la Academia, no es nada cercano a la prepotencia y ostentosidad que regularmente viene galardonando y nominando la Academia. Antes de mercadearse con el eslogan de “sufrir por el arte” o tener “grandes momentos”, ‘Spotlight’ es una película honesta, correcta y extraordinariamente actuada.
Narrando la vida del equipo de periodistas que expusieron los escándalos de la iglesia en uno de los estados más católicos de Estados Unidos, Boston, la película retrata de manera perfecta lo que son actuaciones destacables de cine y lo que, por su sobreactuación, son interpretaciones que a la Academia le encanta. Tomemos el ejemplo de la catarsis de Mike Rezendes [Mark Ruffalo] frente a la sobriedad de los personajes interpretados por Rachel McAdams y Liev Schreiber.

A Ruffalo solo le faltó romper un plato y es de hecho la escena que se utilizó al anunciar su nominación. Por lo regular, Ruffalo está muy bien pero es en esta escena, aquella que siempre se busca como la escena oscarina y material que ha sido utilizado para satirizar esta preferencia de las masas y de la Academia, lo que podemos destacar como uno de los momentos un tanto flojos de una de las mejores películas de 2015.
El filme recuerda a ‘All the President’s Men’ de Alan J. Pakula y a ‘Zodiac’ de David Fincher [su mejor película en mi opinión] y su retrato de un periodismo apoyado en el buen uso del suspenso, de la utopía de la verdad, la obsesión con una historia y de la posible redención que se consigue cuando esta sale a la luz. ‘Spotlight’, por el tema que abarcan estos periodistas, hace una perfecta dupla con ‘El Club’ de Pablo Larraín, otra de las mejores películas de 2015 y una de las tantas joyas del cine que podremos disfrutar en la Muestra Internacional de Cine de este año.
‘Spotlight’ también sirve para recordar que en algún momento de la historia la ética periodística existía y que el formato extenso es el mejor periodismo de investigación, de reportaje y la mejor lectura que se puede obtener de un medio de comunicación.
Orlando Santos
Orlando Santos