Descubre a qué dedicarte

Francisco Valdés trabajó durante 20 años en la industria de la consultoría hasta que un día su jefe le hizo una pregunta que le cambiaría la vida repentinamente: “¿Qué es lo que más te gusta hacer?” Él le respondió: “Enseñar”. Aquello fue como mirarse al espejo por primera vez. Aquel descubrimiento sobre sí mismo le motivó a hacer lo propio por los demás: ayudarlos en la búsqueda de su misión y propósito en la vida a través de la enseñanza. Tan simple porque entiende que allí se esconde la clave de la felicidad. Francisco se encuentra en el país para realizar una serie de actividades. Entre ellas, una conferencia el próximo 5 de marzo en la Biblioteca Pedro Henríquez Ureña. “Descubre a qué dedicarte” está propuesta para iniciar a las 5 de la tarde en el Salón Juan Bosch.
De pronto se ha levantado un gran número de personas que han escogido el coaching como oficio.
Es verdad. Hay muchísimas personas que están haciendo esto y creo que se necesita. Antes existía. Ahora como que hay más auge. Desde mi punto de vista, con todo respeto, no sólo haces un curso y ya eres un coach. Hay algo más que viene desde dentro. Se trata de reinventarse, autoconocerse, y luego podrás ayudar a los demás. No es solamente sé de algo y lo voy a enseñar, es algo muy personal, que viene de dentro.
¿Alguna herramienta para que la gente pueda tener una idea de cómo descubrir su misión y su propósito en la vida?
Yo descubrí hace más o menos cinco años que no es lo mismo ir a trabajar que cumplir una misión. Cuando uno sabe lo que quiere basado en su talento no va a trabajar, va a cumplir su misión. En el caso del médico, ayudar a las personas en su salud y su bienestar. Entonces todas las personas tenemos la obligación de encontrar nuestro talento, ponerlo al servicio de los demás para ayudar. Mucha gente pasa mucho tiempo haciendo cosas que no le gusta, para las que ni son buenos ni nada. Por eso no son felices. Por ahí viene el tema. Hay que encontrarlo. Cuando estás a gusto no te cansas.
¿Por qué le resulta tan difícil a la gente descubrir lo que quiere?
Más bien algunos lo saben pero lo niegan. Una de las tantas cosas por la que no lo identifican es el tema del dinero. Te voy a decir por qué. Es verdad que necesitamos cubrir nuestras necesidades, eso está bien. Pero a veces pensamos que alguna otra cosa deja más dinero que lo que yo hago. No puedes pensar en hacer las cosas por dinero. De hecho, para mí deja mucho que decir. No digo que no sea bueno ganar dinero, al contrario. Pero no debe ser la motivación inicial.

¿Qué pasa cuando lo que te apasiona no es rentable? He visto que el mercado laboral empieza a saturarse en algunas áreas. Y algunas son más difíciles que otras. Hay mucha competencia. Lo que descubrí está en la parte de autoconocimiento. Internet es una manera de llegar masivamente. Ahora te descubren desde YouTube. El internet es la mejor época de todas porque puedes masificar lo que sabes hacer. Tenemos que ver de qué manera internet nos hace visibles. Es un tema de visibilidad.
Entonces la idea es no abandonar a la primera.
Hay que picar piedra. Hay que aprender. Solo que estamos esperando, sobre todo las personas que ya se graduaron: “bueno, ya salí, tengo un título, estoy listo para que me paguen”. Y no es así. Hay que empezar desde abajo. Todos tenemos oportunidades, pero hay que estar en el momento adecuado. En casa, viendo la televisión, no va a pasar. Hay que estar en el medio, en la banca, hasta que llegue el tiempo. Hay que ser pacientes pero nunca hay que dejarlo.
¿Cómo se vuelve al camino de lo que se quiere después de fracasar?
El fracaso es parte de la enseñanza. La gente que piensa que va a lograrlo a la primera, segunda o tercera. ¿Que es optimista? ¡Qué bueno! Pero hay que fracasar. Si fracasas una vez, tienes que fracasar más veces pero no en lo mismo, porque entonces no hay enseñanza. Thomas Alba Edison descubrió 10 mil formas diferentes de cómo no hacer el bombillo, hasta que lo hizo. Cuando realmente es lo que quieres, no importa. Yo los invito a fracasar. Eso significa que el éxito va a venir pronto.
Usted propone el principio de la autosuficiencia...
Sí, se trata de hacer las cosas por ti mismo pero no solo. Es proveer para mí y para los demás porque tengo que ayudarme primero a mí para poder ayudar a los otros. Segundo, tienes que rodearte de personas que te ayuden a cumplir tus objetivos. No es hacerlo solo, es no esperar a que te lo den sino buscarlo. Ser la persona que muevas las cosas, que las atraiga hacia ti.
Y lo de trabajar la relación con los demás...
Cuando vives en propósito y estás claro hacia dónde vas, tendrás una buena relación con los demás. Cuando la gente no es feliz tiene problemas cuando llega a casa o al trabajo. Por eso hablo de cuatro áreas en las que todo el mundo debe trabajar: las relaciones con los demás, nuestro cuerpo, la parte espiritual y la parte de estudio y mental. Puede ser que una tenga un porcentaje más alto y por ende, otras tengan uno más bajo. Cada una debe tener sus 25 puntos para lograr el equilibrio.
La enseñanza más grande que ha recibido.
Recuerdo a mi madre desde muy joven que me decía: estudia lo que quieras, no importa. Pero estudia. Ella no me dijo si necesariamente tenía que ser la universidad. Ella no estudió, solo tenía lo básico, leer y escribir. Pero me enseñó el valor por el conocimiento.
Un libro que le cambió la vida...
El código del dinero.
¿Qué es lo más importante?
La manera en que eres, en que te conviertes. Hay que trabajar el ser, quién soy. De ahí viene de todo.
Fotos: Bayoan Freites
Nazaret Espinal
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