VIDEO | “El cine es otro medio de comunicación”
Desde el pasado jueves 22 de octubre, en todas las salas de cine del país se exhibe la película criolla Oro y Polvo. El filme, primero de la productora que encabezan Huchi Lora y Félix Limardo, Carey Film, en conjunto con el productor estadounidense William Fay, cuenta con las actuaciones de los reconocidos actores Rafael Amaya (mexicano), Carolina Guerra (colombiana), Octavio Pizano (italo-español) y los dominicanos Héctor Aníbal, Omar Patín y Carlos Naveo, entre otros. Oro y Polvo narra los estragos de la ambición en las vidas de Dany, Teo, Marisela y demás involucrados en la ola de violencia desmedida consecuencia del narcotráfico y del crimen organizado. Te invitamos a conocer más detalles de esta importante producción que, según explica Huchi Lora, apuesta a saltar las fronteras del cine local.
¿De dónde surgió la idea de hacer la película Oro y Polvo?
La idea surge de la obra Macbeth, de Shakespeare. La misma se desarrolla en la Edad Media y trata sobre la ambición. Si bien fue escrita hace muchos años, a nosotros nos pareció una obra de absoluta actualidad. La ambición es la fuerza que mueve al crimen organizado en República Dominicana. Es una película de mucha acción, como le gusta a la juventud, y al mismo tiempo de mucho contenido.
¿Por qué continuar publicitando el tema del narcotráfico?
Todo lo contrario. Yo creo que es un tema que debe ser tratado porque influye en nuestra sociedad y en la vida de muchos. ¿Qué hacemos? ¿Metemos el tema debajo de la alfombra o sacamos todo lo que hay detrás de esto?
Algunos encasillan a Oro y Polvo como una narco-película. ¿Es así? ¿El tema de las drogas vende?
Quienes etiquetan a Oro y Polvo como una narcopelícula tienen algo en común: no la han visto. Oro y Polvo es una película con un mensaje contundente sobre el consumo y el tráfico. La droga destruye al organismo humano y el dinero de la droga destruye al organismo social. Para decir esto considero que vale la pena hacer una película.
Muy diferente al Teniente Amado...
Sí. Decidimos que cada producción que hagamos va a ser de un género diferente. Ahora mismo estamos rodando otra película y es de suspenso. La próxima será de acción, pero no de narcotráfico.
De periodista a productor, ¿qué tal la experiencia?
El cine es otro medio de comunicación y a mí me gusta comunicar. Hace muchos años escribía una columna en un periódico y la ilustraba con una caricatura que yo mismo dibujaba. Cuando empecé la televisión, resumía mis comentarios diarios en una décima. También escribo canciones, he hecho documentales y ahora películas. Esto último me divierte más porque, contrario al ejercicio del periodismo, que es lo que más me apasiona, soy dueño de lo que muestro y puedo hacer lo que quiera. ¡Es difícil que un sinvergüenza se me escape!

¿Cómo es la experiencia de trabajar con actores y productores extranjeros vs. actores y productores locales?
Versus no, CON. Nosotros hacemos películas para públicos internacionales. Estamos asociados con un importante productor de Hollywood llamado William Fay. Él ha participado en más de cien producciones, incluyendo varias superproducciones. Fay es la garantía de que nuestras películas van a tener difusión internacional. Por eso las hacemos en dos idiomas, en español y en inglés. Es un esfuerzo doble porque en vez de una hacemos dos películas, pero al público que queremos llegar, no le gusta las películas dobladas o subtituladas.
¿Dos por el precio de una?
Si bien gracias a la Ley de Cine estamos haciendo muchas películas, nuestro mercado es muy pequeño. El total de taquillas que se venden en el país por año, incluyendo películas locales e extranjeras, es de solo quinientas mil. Es por esto que tenemos que trabajar para públicos internacionales. La Ley de Cine ha impulsado la cinematografía criolla pero la otra puerta que hay que pasar es la de la exportación de nuestras películas. Si no lo hacemos nos vamos a comer unos con otros y no va a quedar ninguno.
¿Por esto contrata actores extranjeros?
Es una de las razones. Para salir necesitamos actores que sean conocidos en el exterior. Esto lejos de perjudicar a los actores dominicanos, les conviene. Los que vean Oro y Polvo en México, Argentina o Estados Unidos, a lo mejor van a verla porque el protagonista es Rafael Amaya o porque está Carolina Guerra. Pero igual van a ver a Héctor Aníbal, a Carlos Naveo o a Omar Patín y les van a llamar la atención porque son buenos.
Entonces todo este “celo” no es necesario...
¡Claro que no! Otro punto que nos limita en cuanto a la contratación de actores es que deben hablar inglés perfecto; por eso si no aparecen aquí, lo buscamos fuera. Esto es una exhortación para que perfeccionen su inglés, actuar en dos idiomas abre puertas.
¿No se le han acercado presentadores de televisión para participar en sus películas?
No porque hacemos casting. Uno aquí y otro en Los Ángeles. Primero se establecen las características de los personajes y luego salimos a buscar a los actores. Usamos una agencia profesional en Los Ángeles y aquí usamos a Micky Montilla.
Se rumora que reducirán las exoneraciones que ofrece la Ley de Cine, ¿qué piensa usted de eso?
Mira, en eso tendrían que opinar los inversionistas. La Ley de Cine ha facilitado que las empresas inviertan, por eso se pueden hacer muchas películas. Ahora bien, la ley tiene una duración determinada, son diez años y aún le quedan siete. Estamos tratando de sentar las bases para cuando termine la vigencia de esa ley, podamos seguir haciendo películas. Ese es el objetivo de una ley de incentivos, ser el motor de arranque.
Por último, cuéntenos sobre sus próximos proyectos. ¿Ya está filmando otra película?
Sí. Tenemos un compromiso con el señor Fay de hacer diez películas y ahora es que estamos filmando la segunda. Con Oro y Polvo estamos satisfechos con el resultado y esperamos que al público le guste.
Foto: Ricardo Hernández
Karla Hernández
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