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Freddy, con “f” de feliz

Por|| 17 SEP 2017, 12:00 AM

No se trata de una “felicidad condicionada” como la que plantea Aldous Huxley en “Un mundo feliz”. No. Hablamos con Freddy Ginebra y descubrimos que es un hombre envidiablemente libre, porque vive a plenitud tanto los momentos de dolor como los de alegría. No aparenta sonrisas, no tiene poses de simpático. Lo es. Y no pudo ser mejor la elección de ¡Hey!, Ideas que inspiran para ser el conferencista que abordará cómo “Sobrevivir en un mundo hostil”. Si hay un arte que domina Freddy, es el de ser feliz.

¿Cómo Freddy, frente a esa realidad de vida que le rodea, puede ser feliz? Soy una persona feliz porque hace mucho tiempo decidí ser una persona feliz. Yo creo que la vida es una decisión que se toma frente a muchas cosas y aprendí, por más duros que fueran los golpes que me diera, a reaccionar bien frente a cada uno. Ahí está la clave, pienso yo, de mi éxito. Haber reaccionado frente a situaciones muy duras, entendiendo lo que me había pasado y aprendiendo de la experiencia que había tenido. Eso me ha ayudado a sobrevivir. Ya van 73 años, puedo hablar con experiencia porque no soy un niño de 20, 30, 40 ni 50 años, sino un anciano que ya está esperando la muerte con alegría.

Lo dice con esa facilidad... Oh, pero es la verdad. Explícame tú, ¿qué es lo que uno espera? La muerte. Entonces yo estoy contento. No hay nada que hacer.

Sin embargo, a usted le queda mucho por hacer. De hecho, siempre está en “algo”. Esta charla, la película... no se detiene. No puedo. Esta casa (Casa de Teatro) no me deja detenerme. Esta casa es una fuente de inspiración constante y eso me hace muy feliz. Vivo rodeado de proyectos... el tiempo no me da, a mí las 24 horas del día no me alcanzan. Y cuando no tengo nada que hacer, me invento algo. Soy una persona muy proactiva, para bien y para mal de los que me rodean, porque a veces soy un... ese ciclón que anda ahora (refiriéndose a Irma) no es nada comparado con el ciclón que llevo dentro de mí.

Sé que es parte de la charla, ¿pero nos puede decir cómo se sobrevive en un mundo hostil? Ha sido interesantísima la respuesta que me ha dado la gente, pero no te la voy a decir porque sino no irán a verme (risas). A la gente le va a sorprender cómo los demás reaccionan ante el mundo hostil, cómo se protegen y buscan la forma de sobrellevar cargas que parecen imposibles de llevar. Quiero que la gente lo pase bien y salga con una idea de lo que puede hacer frente al momento que vivimos, un momento complicado. Estoy tratando de que la parte dura sea más simpática, que la gente no vaya a la charla para luego tomarse una pastilla para los nervios. Sería muy duro pagar para escuchar a un señor hablando del apocalipsis. Voy a hablar de cómo enfrentar el momento que vivimos, no solamente como un conglomerado humano, sino también cómo vive cada uno y cómo puede sobrevivir a la hostilidad que puede encontrar en su entorno.

Cuando se habla de sobrevivir, es como si no tuvieran cura la hostilidad, la tristeza. ¿Nos tenemos que acostumbrar a vivir con ellas? En algunos casos la cura es aceptar lo que se tiene y seguir adelante. En una de mis entrevistas, una persona me contaba lo duro de su experiencia. ¿Qué podía hacer, maldecir su oscuridad? No. Aprendió a vivir con ella, a bendecir esa oscuridad que le había tocado vivir y a encontrar la felicidad en otras cosas. Me decía: “Freddy, esto no es fácil”. Y mientras me relataba todo lo que le sucedió, nunca perdió la sonrisa. Eso es una lección.

Uno ve a Freddy desde fuera y podría idealizarlo. Pensar que todo lo que le ha pasado es bueno, que la vida le ha dado muchas oportunidades. ¿Es así? No. Soy una persona común y corriente, con sus subidas y bajadas, que aprendió de las pruebas, y es lo que trato de inculcarle a todo aquel que me rodea. Mira, la vida es un paquete de alegrías y tristezas. Para bien o para mal, nadie se escapa de eso. Nadie. Tienes que aprender a manejar eso en tu vida. Además, las tristezas son necesarias para valorar los días en los que estás verdaderamente feliz. Es el ingrediente que da el contrapunto a lo otro.

¿Qué ha sido lo más difícil que le ha tocado vivir? He tenido diferentes pruebas, pero creo que lo más fuerte fue la manera trágica en que murió mi papá.

¿Cómo fue? Mi papá desapareció una mañana y nunca más... lo mataron. Eso sí fue una prueba bien fuerte. Yo perdí el equilibrio, nunca pensé que un dolor pudiera afectarme tanto físicamente. Es como si te quitaran el piso de abajo de la tierra. Yo me imagino lo que están pasando, por ejemplo, los padres de Emely; en un momento estaba todo bien, ¿y hoy qué? Hoy es un desastre. Y tienen que aprender a sobrevivir este momento, sino se hunden y se entierran con ella. Yo aprendí a sobrevivir. Cuando a mí me pasó esto me dije: “¿Me voy a tirar al mar con mi papá?”. ¡No! Voy a seguir adelante, a seguir siendo un faro de luz en lo que pueda. Eso no quiere decir que no haya pasado un tiempo largo sumergido en el dolor. Todavía hoy, 30 años después, cada vez que hablo de esto me produce dolor, porque ha sido una prueba muy fuerte. Pero yo no dejo de sonreír, ni de celebrar, ni dejar lo que tengo que hacer por eso.

Menciona el caso de Emely, y ante tantos casos que vemos a diario, pareciera que la sociedad se fuera a la deriva. Y justo llega esta charla, en un momento tan necesario... ¿Va a ser una respuesta a lo que estamos viviendo? Va a ser mi respuesta, lo que creo que se debe hacer, lo que he hecho, y lo que creo que debe hacer cualquier ser humano frente a la adversidad. Esa es mi respuesta y buscaré testimonios reales, ojalá me alcance el tiempo para dar mi recetario y que la gente se lo lleve a casa.

¿Por qué cree que el mundo está tan dividido, con tanta maldad, hostilidad? Creo que hay una gran descomposición social y pérdida de valores porque el dinero y el poder se han convertido en los dioses de la humanidad. Siempre lo han sido, pero esta vez de una manera más grosera. Los jóvenes de hoy, con gran pena, quieren las cosas fáciles. La cuestión es tener como sea. La invasión de la droga ha sido un ingrediente poderoso que destruye nuestra sociedad. La familia es cada día menos importante y sin familia es imposible sobrevivir. Una persona con familia tiene el 90% de sobrevivir y tener una vida sana. Pero sin ella es más difícil porque es un gran apoyo. Hay casos muy aislados de gente que ha vencido todos los obstáculos a pesar de no tener familia. Pero son los menos.

¿Freddy es un gurú de la felicidad? (Risas) No es que me levante todos los días cantando el Ave María. ¡Nooo! Lo que pasa es que me disciplino. Ayer fue un día terrible. No quería trabajar, no quería ir a ningún lado. Mi primera fórmula para vencer ese asunto es una ducha, nada como una ducha. Se la recomiendo a todo el mundo. Eso te levanta el ánimo. Después de eso un café y, como en el ascensor de mi edificio hay un espejo, yo me miro, hago la primera sonrisa y la dejo ahí las 24 horas.

Suena el celular. Él mira la llamada y lo pone en silencio.

¿La tecnología lo ayuda? Me asusta a veces. Estoy aquí sentado y de repente me llaman de Londres o no sé de dónde. Es fenomenal. Me tiene sorprendido y feliz.

“Este es el 6to. encuentro ofrecido por ¡Hey! Ideas que inspiran, y para nosotros es uno muy especial. Don Freddy fue el primer invitado cuando iniciamos este proyecto, él ha sido inspiración para nosotros y para muchos, y sabemos que mantenernos “a flote” en la hostilidad de este mundo es un reto compartido” —Susana Morun, directora de ¡Hey!, Ideas que inspiran.

Coordenadas

“Sobrevivir en un mundo hostil”

Cuándo: Jueves 21 de septiembre

Hora: 7:30 p.m.

Dónde: Escenario 360

Boletas: Ticket Express, Aeropaq, Boletería 360 y ¡Hey!

Sígue las redes: @heyideasqinspiran

Foto y video: Jerameel Reyes.


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