El 2020, el año que duró más que sus predecesores
¿Por qué se hizo tan extenso?

El 2020 ha sido, sin dudas, un año muy particular desde la llegada del COVID-19, su transformación en pandemia y las situaciones de aislamiento extremo que hemos vivido. Home office, clases virtuales, distanciamiento social, cierre de fronteras, nuevos modos de consumo y otras tantas situaciones han hecho que este año parezca más largo que de costumbre, ¿verdad?
El año se ha hecho largo porque, pese a todo esto, la sensación que se tiene es de no haber parado. No hubo recesos de mitad de año y además pasamos demasiado tiempo encerrados, sin salir, sin tener contacto con la luz natural y con otras personas.
Según la Universidad de Queensland, en Australia, salir al menos media hora todos los días reduce notablemente los niveles de ansiedad, estrés y depresión.

¿Otros factores que han influido? La monotonía y el sedentarismo. Hicimos todo el tiempo lo mismo en el mismo lugar, sin siquiera la rutina de desplazarnos hasta el lugar de trabajo o estudio.
Por último, la incertidumbre también jugó un papel fundamental. Vivimos todo el año ante diferentes expectativas sobre las cuáles no teníamos un horizonte claro: la vacuna, la vuelta a la normalidad, el fin del encierro. Todas estas situaciones nos han puesto en un escenario de espera permanente en el que el tiempo parece haber transcurrido en cámara lenta.
Y tú, ¿qué otros factores podrías mencionar?

Estilos
Estilos