Sífilis: causas y síntomas
La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual producida por bacterias y de declaración obligatoria a nivel mundial. Su detección y tratamiento son importantes para evitar que el cuadro empeore. En esta nota te lo detallamos

La sífilis es una infección originada por bacterias que, en su mayoría, se transmite por contacto sexual. Esta enfermedad se inicia con llagas que no presentan dolor y aparecen en los genitales, el recto o la boca. Su transmisión es de persona a persona, tanto por contacto sexual, de la piel o de las mucosas.
Una de las características de esta patología es que la bacteria puede permanecer inactiva por mucho tiempo y luego activarse. De esta manera, suele pasar desapercibida, al no presentar síntomas de inmediato. La importancia de la detección de esta enfermedad radica en que si se hace de manera temprana, tiene cura. Por el contrario, una demora puede agravar el cuadro y derivar en daños en el resto del organismo.

Por otro lado, la sífilis puede transmitirse de la madre al feto, razón por la cual es de suma importancia su tratamiento. Las llagas o erupciones que se presentan en la primera etapa sólo abarcan los genitales, boca o recto. Durante la segunda etapa de la enfermedad, estas lesiones pueden aparecer en otras partes del cuerpo.
En la tercera etapa, y debido a no ser tratada, la sífilis puede provocar daños severos a nivel cerebral, en los nervios, los ojos, el sistema cardíaco, los vasos sanguíneos y los huesos. Por tales motivos, los especialistas recomiendan que ante el menor síntoma se acuda al médico.
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