Envases comestibles, ¿nueva tendencia?

Que al terminar de tomarnos una bebida podamos comernos el vaso que utilizamos, no es algo descabellado. Incluso, para el periódico británico The Guardian, es una tendencia en crecimiento. Los envoltorios y utensilios comestibles son una forma de disminuir la cantidad de desechos no degradables.

 

Loliware es una pequeña empresa de Estados Unidos, fundada por Chelsea Briganti y Leigh Ann Tucker, que ha creado vasos biodegradables y comestibles, hechos con un gel de algas llamado Agar. ¿La cuestión es a qué queremos que sepa el vaso? De momento ellos tienen un vaso amarillo con sabor a sandía y yuzu (un cítrico japonés).

 

 

 

El concepto está bien para una pequeña fiesta, por ejemplo, se pueden sustituir los vasos plásticos que son tan poco ecológicos. Aunque no lo vemos para el día a día, o grandes cantidades. El precio es de $11,45 dólares por 4 vasos y digamos que para una reunión numerosa se nos pueden salir del presupuesto.

 

Otras empresas que están apostando por los envases comestibles son WikiPearls o Ooho! Los primeros con burbujas de comida hechas de una membrana comestible hecha de un polímero biodagradable y partículas de comida. Las burbujas se pueden llevar en el bolsillos y lavadas con agua antes de comerlas. ¿Qué viene dentro de las burbujas? Puede ser cualquier cosa, desde gazpacho hasta yogurt helado.

 

 

 

El caso de Ooho! es muy interesante también. Se trata de botellas de agua comibles. Creadas con una de las técnicas favoritas de uno de los cocineros más famosos del mundo, Ferran Adrià, llamada Esferificación. Pequeñas o grandes esferas, dependiendo de la cantidad agua. En este caso el producto está en pruebas, pero tiene muchísimo potencial.

 

Esta es una de esas tendencias que debería quedarse y estamos seguros de que los diseñadores de producto están haciendo todo lo posible porque así sea.

 

 

20140807 http://www.diariolibre.com

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