Estrenar zapatos nuevos sin el dolor del primer día

No hay nada como la sensación de estrenar unos espectaculares zapatos nuevos. Desde que los vemos en la tienda estamos pensando con qué ropa los combinaríamos y muy a menudo tenemos la ocasión perfecta para mostrarlos.
Pero ese primer día de paseo con nuestros nuevos y adorados zapatos puede ser una absoluta tortura. Ampollas, rozaduras y no olvidemos que un zapato siempre queda más ajustado que otro. Sabemos que hay que aguantar un poco de dolor para adaptarlos a nuestros pies y nos consolamos pensando que solo es pasajero.
Pues hoy les traemos una solución al problema que hemos encontrado navegando por internet. El método es poco convencional, pero vale la pena probarlo, sobre todo con zapatos cerrados de piel.
-Lo primero que hay que hacer es buscar un bolsa de congelado tipo Ziploc y llenarla con agua.
-Sacar el aire y cerrarla bien.
-Colocar la bolsa en el zapato en la zona que queremos ampliar.
-Meter los zapatos en el freezer (sí, en el freezer) y dejarlos toda la noche o hasta que el agua se convierta en hielo. Según el agua se convierte en hielo se va expandiendo, estirando la piel al mismo tiempo.
-Sacar los zapatos y esperar una hora a que el hielo empiece a deshacerse y retirar la bolsa.
Y ya está. Como les dijimos, no es un método muy convencional, pero sin duda vamos a probarlo.
Pero ese primer día de paseo con nuestros nuevos y adorados zapatos puede ser una absoluta tortura. Ampollas, rozaduras y no olvidemos que un zapato siempre queda más ajustado que otro. Sabemos que hay que aguantar un poco de dolor para adaptarlos a nuestros pies y nos consolamos pensando que solo es pasajero.
Pues hoy les traemos una solución al problema que hemos encontrado navegando por internet. El método es poco convencional, pero vale la pena probarlo, sobre todo con zapatos cerrados de piel.
-Lo primero que hay que hacer es buscar un bolsa de congelado tipo Ziploc y llenarla con agua.
-Sacar el aire y cerrarla bien.
-Colocar la bolsa en el zapato en la zona que queremos ampliar.
-Meter los zapatos en el freezer (sí, en el freezer) y dejarlos toda la noche o hasta que el agua se convierta en hielo. Según el agua se convierte en hielo se va expandiendo, estirando la piel al mismo tiempo.
-Sacar los zapatos y esperar una hora a que el hielo empiece a deshacerse y retirar la bolsa.
Y ya está. Como les dijimos, no es un método muy convencional, pero sin duda vamos a probarlo.
Diario Libre
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