¿Qué hay detrás de la frase “full closet and nothing to wear”?
Me atrevo a jurar que todas, en algún momento, hemos tenido esta sensación de no tener nada que ponernos, aun con mucha ropa en el clóset

A menudo me dicen que yo siempre tengo qué ponerme, que todo me combina y me queda bien... ¡uuuumm!, la verdad es que no siempre la fórmula da resultado en las mañanas; también me ha pasado que me paro frente al armario y veo “nada”, es como cuando te quedas en blanco y desistes de buscar ahí y recurres a lo “seguro”: las tiendas. Estas son, a mi entender, las cinco razones por las que tienes un clóset lleno de nada que ponerte.

1. Un clóset desordenado
Tu clóset y un gallinero no se llevan mucho, encontrar algo ahí es casi como buscar una aguja en un pajar, una tarea titánica cada vez que tienes que vestirte, y si te invitan a un evento social el panorama se pone mucho peor; es tal el desorden que hasta tu perro hace de las suyas en él. Amiga, lo primero que te quiero recomendar es sacar todo, limpiar, organizar y sacar aquellas piezas que hace tiempo no usas; véndelas o dónalas, pero despídete de eso que ya no usarás más. Un clóset desordenado afecta no sólo tus mañanas cada vez que tienes que vestirte, también interfiere en la energía positiva de tu hogar.

2. Creer que tus piezas son siamesas
Que hayas comprado un pantalón y una blusa para armar un outfit, no quiere decir que hayas hecho un pacto de amor, algo así como “hasta que la muerte los separe”. Ponte creativa y ese pantalón úsalo con otra blusa, o la blusa con un jean, falda, jumper, etc. El punto es sacarle provecho y no dejarla ahí meses y meses hasta que el mundo se haya olvidado de que un día la usaste.

3. Vivir para complacer el morbo de tus seguidores en las redes sociales
Te pusiste un vestido una vez, subiste una foto a las redes, y ya te da pena volverlo a usar. ¡Por favor!, la ropa también es una inversión, no es desechable, después de haberte sacrificado para comprar ese conjunto que tanto te gusta, ¿lo vas a dejar de usar solo para que la gente no diga que estás repitiendo? ¿Se te olvida quién pagó por tu ropa: tus “amigos” o tú?

4. Ser muy estructurada
No querer salir de tu zona de confort. Te vistes de lunes a lunes como si fueras a la escuela (uniformada), no te das cuenta del provecho que le puedes sacar a lo que ya tienes en tu clóset, prefieres mantener un estándar y no te arriesgas a incorporar colores, texturas, estilos modernos o pasar al próximo nivel usando unos shorts con esa camisa blanca que usas para ir a la oficina o esos tenis que llevas una vez al mes, cuando te acuerdas de que existe el gimnasio.

5. Complejos con tu cuerpo
Creo, sin temor a equivocarme, que esta es una de las razones más frecuentes por las que nunca encuentras nada que ponerte cuando tienes casi una tienda en tu casa. Y conozco muchos ejemplos de amigas que sufren por esta causa. Como he dicho en otros blogposts, no se trata de tener el súper cuerpo de JLo, más bien se trata de lo que tienes en tu mente y esa opinión con respecto a tu cuerpo. Nadie es perfecto, pero todas tenemos nuestro encanto. Comienza por amarte, si amas tu cuerpo y conoces cuáles son tus debilidades, podrás minimizarlos usando la ropa apropiada.
Espero que a partir de ahora borres de tu cabecita el "No tengo nada que ponerme". Hasta la próxima.
La autora, Marisol Almonte, es psicóloga y creadora del blog
liderandocontacones.wordpress.com
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