Tengo daño por calor ¿y ahora qué...?

En nuestro último artículo estuvimos definiendo lo que era daño por calor y cómo identificarlo en nuestro cabello. Así que, suficiente de malas noticias y de cosas negativas. El día de hoy echaremos manos a la obra analizando cómo trabajar con nuestros rizos una vez que presenten estos síntomas, cómo cuidarlos y estilizarlos para evitar el rompimiento a un grado mínimo.
• Primero lo primero. Analizar la condición de tu cabello.
En Miss Rizos quisiéramos poder darles consultas personalizadas (y gratis!) a todas ustedes para analizar si la hebra tiene algún daño y ‘medicarla' lo mejor que podamos pero, mientras tanto, ustedes deberán sincerarse consigo mismas y revisar, según la lista de señales del artículo pasado, si su cabello ha cambiado dramáticamente debido al calor o no. Esa es la primera parte antes de resolver un problema. Establecer cuál es.
• Segundo: Dejar de utilizar calor en el cabello. Al menos por un tiempo
Si estás experimentando daño en la hebra y realmente quieres salvarla, lo ideal sería parar el uso de herramientas de estilizado con calor, al menos mientras estableces una rutina de cuidado para tu cabello en las condiciones en las que se encuentra.
Basta de números, ahora soluciones:
• Cortar el cabello: Vamos con las malas nuevas primero. Si al humedecer el cabello este no retorna a su rizo natural en las puntas o en la hebra completa, indudablemente hay daño de calor. Este es irreversible y la única forma de repararlo es cortándolo, si se encuentra en esas condiciones. No quiero sonar fuerte, pero prefiero sacar este asunto del medio. Eso sí, antes de que se me echen a llorar les digo que cuando me refiero a cortar el cabello, quiero decir que es un tipo de transición, pero menos severa y que se puede ir haciendo poco a poco, cortando unas cuantas pulgadas cada tres o 4 meses (o cortarlo todo sí es muy MUY severo).
• Tratamientos de proteínas: este tipo de tratamientos son conocidos porque ayudan hasta cierto punto a restablecer la elasticidad del cabello y devolver el rizo. Si tienes un daño ligero o moderado, con tratamientos semanales de proteínas (véase: huevos crudos, aceite de jojoba, yogurt, mayonesa, leche de coco, o tratamientos envasados que se especialicen en esto) puedes ayudar a recuperar el cabello.
• Leave ins con extra humectación: aplicar un buen leave in que acondicione el cabello es vital para darle ese toque extra de humectación y ayudarlo a que se sienta más suave al tacto.
• Temperatura: es importante que las herramientas de estilizado que utilices en tu cabello (blowers, planchas, tenazas) tengan un botón para regularle la temperatura. Usualmente esos instrumentos pueden alcanzar temperaturas de hasta 500 grados Farenheit, y lo que se recomienda para pelo rizo son de 200 a 250 grados. Ahora bien, se que es difícil medir la temperatura porque no todos la indican. Creo que lo ideal sería usarla en el set más bajito y tratar de secar al aire lo más que podamos. Y algo de sentido común para no terminar como la muchacha aquella del video de YouTube (http://www.youtube.com/watch?v=LdVuSvZOqXM )
• Usar un buen protector de calor: no soy dada a utilizar este tipo de productos debido a que es muy raro que use calor en mi cabello, pero si van a utilizar calor recuerden hacerse un tratamiento profundo antes de y luego aplicar un protector de calor antes de secar el cabello.
• Tratamientos de aceite caliente: de nuevo, la humectación es primordial. Calienta en un bowl seguro para microondas ¼ de aceite de oliva/jojoba/aguacate por unos 45 a 50 segundos (según la potencia de tu microondas), aplica este aceite caliente con el cabello limpio y húmedo y luego envuelve el pelo en una toalla humedecida con agua caliente. Dejarlo por 20 minutos y retirar con agua tibia. Realizar quincenalmente.
• Alimentación y suplementos: tu cabello está hecho de proteínas, así que trata de incluir a tu alimentación comidas ricas en esta, tales como pescado, nueces, pollo, vegetales, mucha agua y mucha fruta. Consulta con tu médico sobre la posibilidad de tomar suplementos vitamínicos que contengan Omega 3 y Biotina.
• "Échame agua que me quemo!" De nuevo, nuestra amiga el agua, tan noble y tan solitaria. Traten de conseguirse un atomizador pequeño para, dentro de lo posible, refrescar el cabello durante el día un par de veces, esto permite evitar que se ponga ‘duro' y que se enrrede tanto.
• Y no me ponga tanto la mano... Es un hecho, el cabello rizo NECESITA una manipulación mínima en esta etapa a los fines de evitar más rompimiento de la hebra y crear más frizz. Trata de innovar con estilos protectores que no requieran de mucho torcer, tejer, etc. Menos es más.
Y unas cuantas notitas antes de terminar:
• Puedes tratar con productos que tengan colágeno, conocido por devolver la elasticidad a la piel y al cabello;
• Trata con proteínas de soya para humectar el cabello
• De igual forma, con proteína de seda he visto que hay muchas mujeres que JURAN por productos con esta proteína.
Hasta aquí mis aportes sobre el daño por calor, siento que se me quedan muchas cosas pero si me llevo de eso terminaríamos con otra semana más solo para este tema.
Leer más
Diario Libre
Diario Libre