Risas y penas en la coexistencia familiar

El drama familiar se cruza con el humor para brindarnos una historia sin igual en “Secretos de familia”, obra producida por Karina Larrauri y dirigida por Manuel Chapuseaux. Basada en “La omisión de la familia Coleman”, la popular y reconocida producción creada por el director argentino Claudio Tolchachir, esta obra también cuenta con un elenco estelar que incluye a Carolina Rivas, Carlos Sánchez, Hony Estrella, Josué Guerrero y Roberto Cavada. “Secretos de familia” ya se presenta en la Sala Máximo Avilés Blonda del Palacio de Bellas Artes.

Hony Estrella (Verónica):

Al parecer tu personaje está atascado entre su familia y un mundo libre de ellos, ¿qué nos puedes decir de este conflicto y cómo reaccionarías si te vieras en la misma situación? ¡Creo mucho en el amor! A veces es doloroso que las personas que se supone que deben protegerte y estar para ti son las que te anclan de alguna manera, pero es ahí donde la fortaleza, inteligencia y amor deben trabajar de la mano para lograr el balance de seguir adelante y ayudarnos sin quedarte varada.

Carlos Sánchez (Leonarda):

¿Participar en tantas obras y películas han influenciado tus presentaciones como comediante o viceversa? El stand up me ha servido mucho porque es la mejor escuela para entender qué da risa, por lo tanto en el cine y en el teatro (siempre y cuando sea humor) estoy pensando cómo una idea jocosa puede ser más eficiente y graciosa. Los humoristas somos esos raros que pensamos en esos detalles y luego nos reímos solos.

Irving Alberti (Damián):

¿Crees que proyectas un poco de ti mismo en los personajes que interpretas? En ocasiones puedo aportar alguna habilidad o experiencia a mi personaje; en otras ocasiones trato de que el personaje me cambie el ánimo, sin dejar de ser yo, pero con la proyección de una vida diferente. Es como entender quién sería yo si me hubiese tocado vivir la vida de mi personaje.

Carolina Rivas (Memé):

¿Qué nos puedes decir de tu proceso para desarrollar y apropiarte del personaje de Memé? Si no fuera por mis compañeros, no hay Memé. Confieso que me ha costado un poco este personaje, he tenido que justificarla para poder interpretarla porque es muy opuesta a mí como madre.

Josué Guerrero (Hernán):

¿Coincidir en tantos proyectos con tus compañeros afecta la forma en que manejan sus personajes? Para nada. Todo lo contrario. Mejora la química entre nosotros y aumenta la capacidad para crear cosas nuevas entre nosotros. Entre compañeros el feedback es mucho mejor y se crea un cuidado mutuo del personaje.

Roberto Cavada (Eduardo):

¿Qué fue lo que te atrajo a esta obra? El tema con 12 años ininterrumpidos en cartelera en Argentina. Su complejidad en el montaje de los diálogos. El mensaje a la familia. La oportunidad de tener una nueva experiencia acompañado de grandes profesionales. ¿Se puede pedir algo más?

Pepe Sierra (Marito):

¿Qué es lo que más admiras y lo que más desprecias de tu personaje? De Marito admiro su sentido protector, su honestidad, la calma con la que se maneja ante situaciones adversas. No hay ninguna característica del personaje que desprecie. Su autismo e introspección lo colocan en un lugar que solo él puede apreciar.

“Esta obra tiene un tema muy universal y la adaptación no es más que retirar modismos y adaptarlos a los nuestros”, Karina Larrauri.

Karina Larrauri. Productora de la obra (Gabi):

¿Cómo surgió este proyecto?

Sabía que quería seguir haciendo teatro y continué curioseando en libretos y viendo obras latinoamericanas. En ese camino me encontré con esta obra y me enamoré de su libro y puesta en escena. Es de un autor y director muy respetado en Argentina, por lo que entendía que iba a ser muy difícil llegar a él para adquirir los derechos, sin embargo y para mi sorpresa la respuesta fue rápida y cálida. Entendieron el mercado, me acompañaron en el camino e hicieron posible que hoy se presente en Dominicana.

¿Una obra internacional no corre el riesgo de perder su esencia en la traducción?

No. Esta obra tiene un tema muy universal y la adaptación no es más que retirar modismos y adaptarlos a los nuestros.

¿Crees que esta historia refleja la realidad de muchas familias latinoamericanas?

Totalmente. Es una familia caótica como cualquier familia grande donde la madre tuvo sus hijos muy joven y la abuela asume el papel conciliador y de estabilidad. Una obra donde seguro muchos podrán identificar miembros de su familia en ella.

¿Piensas abarcar otros roles además de la producción y la actuación, como el de guionista o directora?

Siempre me ha gustado escribir. Tengo el propósito de contar alguna historia y es algo que está en la libreta de pendientes, pero también creo mucho en un lento pero seguro crecimiento dentro del arte. Quisiera afianzarme como productora y luego explorar otras áreas.

¿Por qué eligieron a un hombre para interpretar el papel de Leonarda?

Fue una idea de Irving cuando conversaba con él sobre el libreto y los personajes. Me pareció una buena idea y un reto extraordinario para el actor que lo haría.

Risas y penas en la coexistencia familiar

¿Cuál fue el mayor desafío de interpretar a tu personaje?

Tuve que conocer las frustraciones de Gaby. Su negativa frente al amor, el hastío de convivir en medio del caos, su necesidad de mantener la calma frente a la disfuncionalidad familiar y una madre que no asume su rol y que ella sin quererlo debe asumir.

¿Te identificas con la necesidad de tu personaje de mantener una semblanza de normalidad ante una caótica realidad familiar?

De alguna manera, sí. Siempre he sido conciliadora dentro de mi familia. Trato de evitar los conflictos y busco la manera de generar estabilidad. Aunque eso no signifique que rehúya de la realidad, de los conflictos o discusiones.

¿Qué piensas de los guiones teatrales que se están produciendo en el país?

¡Son muy buenos! Aquí hay muy buenos profesionales del teatro en todas las áreas. De hecho mi próxima propuesta estoy trabajándola localmente.

¿Durante la producción de Secretos de familia tuvieron alguna interacción con Claudio Tolchachir, creador de la versión original de la obra?

El elenco no, yo sí. Fue muy enriquecedor conocer la historia de cómo surgió y se fue desarrollando esta obra. Entre un grupo de alumnos y amigos actores fueron reescribiendo el guion mientras ensayaban. Cada uno iba aportando diálogos y formas a sus personajes. Fue creatividad y trabajo en equipo puro. Una obra pensada para presentarse en un pequeño teatro que fue creciendo hasta llegar a mucha salas del mundo. Por eso le llaman el suceso del off que llegó al mundo.

Risas y penas en la coexistencia familiar

Manuel Chapuseaux. Director de la obra

¿Trabajar con un elenco con tanta experiencia facilita su trabajo como director o hace más difícil darle vida a la visión que tiene una obra?

La calidad y experiencia de los actores facilita muchísimo el trabajo del director porque así este puede concentrarse mejor en lo que a él le toca sin tener que suplir los posibles tropiezos que encuentran los actores noveles. En el caso de esta obra la gran mayoría de los intérpretes (con una que otra excepción) son actores que se las saben todas, como suele decirse, y son capaces de navegar por las aguas de la escena sin el riesgo de naufragar.

Se habla mucho sobre el proceso de un actor para crear un personaje, pero ¿cómo se compara con el desarrollo de preparación de un director para montar una obra?

La diferencia básica es que el actor siempre ve la obra desde el punto de vista de su personaje, mientras que el director está obligado a ver la totalidad del espectáculo. Él es quien aporta la visión general necesaria para que la puesta en escena tenga unidad y no parezca un arroz con mango. Durante el proceso de montaje los aportes individuales de los actores se van acomodando a esa visión general y de ahí surge lo que los espectadores ven al final.

¿Hay espacio para la improvisación en la adaptación de una obra?

Hasta cierto punto solamente. En los ensayos puede haber salidas y aportes espontáneos e improvisados que enriquezcan el montaje y que son incorporados a éste, pero cuando llega el momento de la presentación ante el público ya todo debe estar fijado y ensayado para que no haya imprevistos. En ese caso la improvisación solo se utiliza si ocurre un accidente o un olvido momentáneo, cosa que no es lo habitual, pero que puede suceder.

¿Crees que un buen balance entre el drama y el humor es necesario para hacer una obra asequible sin menos-preciar la seriedad de la historia que cuenta?

Creo que esa es la combinación ideal, aunque una buena comedia o un buen drama pueden funcionar cada uno por su lado si son interesantes y están bien trabajados. En este caso ocurre lo primero: hay una situación dramática de fondo que discurre entre la risa y el humor, lo que provoca que el público disfrute, se divierta y también sea conmovido y tocado en su lado emocional más profundo.

—Fotos: Samuel Esteban (El fotógrafo de la cámara roja) —Dirección de arte y locación: La Pieza Art House & Studio

—Peinado y maquillaje: Stilo Studio

20180217 https://www.diariolibre.com

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