Jardines a domicilio
Aunque muchos vivimos en espacios que no se prestan para desarrollar un jardín como tal, debemos tener un as bajo la manga que nos permita desarrollarnos en el arte de la jardinería. Cultivar es terapéutico... Así que, ¡anímate!

SANTO DOMINGO. Si vives en una casa con patio delantero y trasero, siéntete afortunado; de lo contrario, apela a un plan B que te permita ejercer la jardinería... Pero, ¿cómo hacerlo? ¿Qué debo tener en cuenta?
Antes que nada, y con cinta métrica en mano, debemos medir -largo por ancho- el espacio que queremos conferir a nuestro jardín. Su tamaño final será determinado por el tipo de jardín: con plantas tipo jardinera, con espacios para caminar y socializar, o combinado con diversas áreas.
Zonifiquemos
Cuando ya tengamos las medidas establecidas, contaremos con el metraje exacto para sembrar.
Si hay piscinas o áreas de niños, las plantas que estén en esta zona no deberán tener espinas u hojas cortantes. Si se quiere sembrar en maceteros para colocarlos a lo interno de la casa, existen plantas de sombra.
A seguidas, dibujaremos las áreas que compondrán nuestro jardín y así, al visitar el vivero, tendremos nuestras ideas claras para comprar las especies atinadamente. En el caso de la grama, hay que pensar en el nivel de tránsito que habrá sobre esta.
Puntuales cual reloj
Si deseas mantener tu jardín en óptimas condiciones, has de ser disciplinado en el regadío de tus plantas. Abonar, cortar la grama, tener agua cerca para mantener todo limpio y ordenado, también forma parte de la rutina que deberás adoptar.
Es igual de importante prever el mantenimiento que necesitará: alto, medio o bajo. De optar por el menor nivel de mantenimiento, evita los setos y borduras formales que exigen entre 2 y 5 recortes por año; siembra menos césped y menos macizos con flores, y elige más plantas autóctonas y arbustivas para tu jardín.
¿Y los elementos decorativos?
Depende. Si el jardín es pequeño, se pueden utilizar jardineras, macetas y pequeñas plantas; maceteros, tanto decorados como aéreos que se pueden colocar en paredes, rejas y verjas; piedras, cuyo tamaño será proporcional al de las plantas circundantes; gravillas y hasta luces.
En el caso de jardines amplios, los recursos pueden llegar a abarcar: caminos, verjas, bancos, faroles, arcos, esculturas, fuentes y hasta peces o aves.
Para los gustos, las especies
Cuando tengamos claras las medidas, las zonas y las características de cada área del jardín, podemos pensar en las plantas a sembrar. Árboles, palmeras, arbustos, trepadoras, rosales, vivaces, bulbosas, anuales, aromáticas, cactus y suculentas; acuáticas, hortalizas y frutales... Todo depende de nuestros gustos.
Lo que siempre tenemos que tomar en cuenta son las necesidades de cada planta.
¿Cuánto tengo que gastar?
Lo bueno de las plantas es que se reproducen fácilmente, y que en el mercado las hay hermosas y a un precio asequible. También existen semillas que se venden en sobres o que están en frutos que consumimos cotidianamente, como los tomates, las naranjas o las sandías, entre otros.
Si deseas crear un jardín instantáneo, la inversión es mayor porque debes adquirir las plantas ya florecidas. Ahora bien, si lo que deseas es cultivar y hacerlo como un hobby, con amor y paciencia pronto verás los resultados.
Carolina García
Carolina García