Historiadora venezolana vincula la captura de Maduro con una traición interna en el poder
Entiende que Estados Unidos no cometió una invasión ni ocupación militar, sino una acción puntual

La historiadora, antropóloga y escritora venezolana Elizabeth Burgos afirmó que la reciente acción de Estados Unidos en Venezuela no constituyó una invasión militar, sino una intervención puntual contra una "banda de mercenarios", al referirse al operativo que culminó con la captura de Nicolás Maduro.
Las declaraciones fueron ofrecidas en una gran entrevista publicada el 5 de enero de 2026 por el diario francés Le Figaro, horas después de confirmarse el arresto de Maduro por fuerzas estadounidenses.
En la conversación, Burgos señaló que la captura "pone fin a una espera" y que, dada la movilización naval previa de Estados Unidos, era evidente que habría un desenlace.
¿Cómo se desarrolló la operación de captura de Nicolás Maduro?
Según explicó, nunca consideró probable una invasión militar al estilo de las operaciones en Irak. Recordó que el presidente Donald Trump había prometido durante su campaña no iniciar nuevas guerras ni enviar tropas estadounidenses a conflictos prolongados, y que, además, el contexto político interno de Estados Unidos hacía improbable una ocupación.
Burgos describió la acción como una operación relámpago, dirigida y sin ocupación, comparable —según su apreciación— a operaciones selectivas realizadas por Israel contra Hezbolá.
Dijo que le llamó la atención que el operativo se limitara a la captura de Maduro y de su esposa, pese a que, a su juicio, el poder real en Venezuela se concentra en "cinco o seis personas" en la cúpula del Estado.
En la entrevista, sostuvo que la captura fue posible gracias a una traición interna dentro del círculo gobernante. Afirmó que el sistema de poder venezolano funciona como una estructura de "señores de la guerra" y mencionó a Delcy Rodríguez como una figura con capacidad de interlocución, a la que Estados Unidos habría identificado como negociable para manejar la transición inmediata.
Según Burgos, Rodríguez habría sido designada de manera interina para ejercer funciones de poder en ese período.
Al abordar el debate sobre la soberanía territorial y el derecho internacional, Burgos planteó que muchos análisis se concentran en los principios jurídicos y no en la situación de la población. Afirmó que, si se consulta a los venezolanos y cubanos, una amplia mayoría respaldaría una intervención externa, y vinculó esa percepción al hecho de que más de ocho millones de venezolanos han emigrado en los últimos años debido a la crisis política y social.
Perspectivas sobre la transición política y el papel de Estados Unidos
La historiadora reiteró su visión crítica del chavismo y del gobierno de Maduro, al que comparó con el modelo castrista. Señaló que, a su entender, el régimen contribuyó al deterioro de la economía venezolana y a la destrucción de su industria petrolera, y consideró que América Latina estaría entrando en una etapa de "poscastrismo".
Burgos afirmó que el quiebre político ya se produjo el 28 de julio de 2024, cuando, según ella, se logró demostrar el fraude electoral. En ese contexto, expresó su esperanza de que la oposición democrática alcance el poder y destacó el liderazgo de María Corina Machado, a quien identificó como la figura central de ese proceso.
Recordó que Machado obtuvo el 93 % de los votos en las primarias opositoras y sostuvo que, tras su inhabilitación, transfirió su apoyo a Edmundo González Urrutia.
Consultada sobre el escenario de transición, Burgos indicó que Estados Unidos buscaría evitar un estallido de violencia, en un contexto marcado por la presencia de grupos armados, narcotráfico y actores como las FARC.
Añadió que Washington intentaría estabilizar la situación en un plazo aproximado de tres meses, aunque advirtió que el presidente Trump ha dejado claro que podría haber nuevas intervenciones si no se cumplen sus condiciones.
Finalmente, Burgos descartó que Venezuela vaya a convertirse en un protectorado estadounidense.
Señaló que la reconstrucción del país requerirá la participación de compañías petroleras de distintos países y subrayó la dimensión geopolítica del conflicto, con la presencia de intereses de Rusia, China e Irán, lo que, a su juicio, convierte a Venezuela en un punto clave de disputa internacional.


