Un incendio en un centro comercial en Pakistán deja 21 muertos
Comerciantes y familias critican a las autoridades por la presunta lentitud de las operaciones de rescate.

Un incendio ocurrido el fin de semana en un centro comercial de Karachi, en el sur de Pakistán, dejó 21 muertos, informaron este lunes los socorristas locales, que siguen buscando a unos 60 desaparecidos.
El fuego se desató el sábado por la noche en el Gul Plaza, uno de los centros comerciales más concurridos de Karachi, con tres plantas y 1,200 tiendas.
"En total hallamos 21 cuerpos y las operaciones de búsqueda continúan", indicó el lunes a AFP Hasan Jan, responsable de las operaciones de auxilio, quien añadió que las llamas están bajo control.
- El siniestro dejó además unos treinta heridos, que tuvieron que ser hospitalizados.
Por su parte, el inspector de policía, Syed Asad Raza, señaló que hay 60 desaparecidos.
Shehbaz Ghulam, de 45 años, no tiene noticias de su sobrino desde el sábado.
- "Lanzamos un llamado a las autoridades. Cualquiera que sea su estado, si lo encuentran, recobraremos la paz", dijo junto a los restos aún humeantes del centro comercial.
Como él, varios familiares acudieron al lugar del incendio esperando obtener noticias de sus seres queridos.
Comerciantes y familias critican a las autoridades por la presunta lentitud de las operaciones de rescate.
En la megalópolis, que supera los 20 millones de habitantes, los incendios son frecuentes debido a la mala calidad de las infraestructuras.
Este incidente replica incidentes anteriores en el mismo distrito, incluyendo uno en diciembre de 2022, cuando un grupo de hombres armados asaltó el Hotel Longan, muy popular entre empresarios chinos, en un ataque que dejó varios heridos y que fue reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico de Korasán (EI-K).
Un siniestro atípico tras la llegada de los talibanes
Este tipo de sucesos de seguridad en pleno centro de Kabul se han convertido en atípicos desde el regreso de los talibanes al poder en agosto de 2021.
Tras poner fin a veinte años de guerra contra la coalición internacional y el antiguo Gobierno, los fundamentalistas han basado gran parte de su legitimidad interna en haber restaurado el orden y reducido drásticamente los índices de violencia.
Sin embargo, aunque la delincuencia común y los combates a gran escala han desaparecido, la amenaza terrorista ha mutado hacia ataques urbanos selectivos liderados por el EI-K, el principal rival ideológico y militar de los talibanes.
