Mueren dos funcionarios de EE. UU. vinculados a la CIA en accidente tras operativo antidrogas en México
El accidente ocurrió en un barranco de 600 pies tras participar en una redada para desmantelar un laboratorio clandestino de drogas

Dos funcionarios de la Embajada de Estados Unidos murieron en un trágico accidente en México mientras regresaban de una operación contra el narcotráfico. Ambos trabajaban para la Agencia Central de Inteligencia, según revelaron fuentes de seguridad.
El hecho ocurrió la madrugada del domingo en el estado mexicano, Chihuahua, cuando el vehículo en el que se desplazaban cayó por un barranco de aproximadamente 600 pies (unos 180 metros) y se incendió. En el accidente también perdieron la vida dos funcionarios mexicanos que formaban parte del mismo operativo.
De acuerdo con informaciones publicadas por The Washington Post y New York Post, el automóvil integraba un convoy de seis vehículos que transitaba por carreteras estrechas y montañosas tras participar en una redada para desmantelar un laboratorio clandestino de drogas, considerado por autoridades locales como uno de los más grandes detectados en la zona.
Cooperación entre Estados Unidos y México contra el narcotráfico
Las autoridades mexicanas indicaron que el vehículo perdió el control, se salió de la vía y se precipitó al vacío antes de explotar. Hasta el momento, las víctimas no han sido identificadas públicamente.
Los agentes estadounidenses colaboraban con fuerzas mexicanas en el marco de una estrategia más agresiva contra el narcotráfico impulsada durante la administración del presidente Donald Trump. Según las fuentes, su rol era de supervisión y no participaron directamente en el operativo.
- El fiscal general de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, calificó el laboratorio intervenido como "quizás uno de los más grandes jamás localizados".
Como parte de esta cooperación, bajo la dirección de John Ratcliffe, la agencia ha intensificado el intercambio de inteligencia, el entrenamiento a unidades antidrogas mexicanas y el uso de drones no armados para rastrear a líderes de cárteles y ubicar instalaciones clandestinas en zonas remotas del país.


