"No quiero ser ejemplo": lo que dijo Noelia antes de la eutanasia
Su testimonio, emitido días antes del procedimiento, expone los elementos centrales de un caso que ha generado debate dentro y fuera de ese país

"No quiero ser ejemplo de nadie, simplemente es mi vida". Con esa frase, Noelia Castillo resumió en televisión la decisión que tomó tras más de 20 meses de litigio para acceder a la eutanasia en España.
Su testimonio, emitido días antes del procedimiento, expone los elementos centrales de un caso que ha generado debate dentro y fuera de ese país.
Noelia dejó claro que su decisión no fue reciente ni impulsiva. Explicó que llevaba años enfrentando sufrimiento físico y emocional, y que su voluntad de acceder a la eutanasia se mantuvo incluso durante el proceso judicial iniciado por su propio padre.
"Solo quiero irme ya, en paz, y dejar de sufrir", afirmó.
El padecimiento físico y el deterioro diario
La joven relató que desde 2022 vive con una paraplejia irreversible que afecta sus extremidades inferiores. A eso se suman dolores constantes.
"Dormir se me hace muy difícil, sufro dolor de espalda, de piernas, dolor físico diario", explicó.
Aunque aclaró que no está postrada en una cama y puede realizar algunas actividades por sí sola, insistió en que su condición le genera un sufrimiento que considera intolerable.
En la entrevista también abordó su historia personal. Indicó que desde la adolescencia ha estado en tratamiento psiquiátrico, con diagnósticos como depresión, trastorno obsesivo-compulsivo y trastorno límite de la personalidad.
"Desde los 13 años he estado en tratamiento psiquiátrico", señaló.
También relató múltiples intentos de suicidio desde joven, así como episodios de autolesiones.
Las agresiones sexuales y el punto de quiebre
Uno de los elementos más relevantes del testimonio es el relato de dos agresiones sexuales, una de ellas múltiple. Según explicó, este hecho ocurrió poco antes del intento de suicidio que derivó en la lesión medular.
Tras ese episodio, se lanzó desde un edificio. Sobrevivió, pero quedó con secuelas permanentes que marcaron su estado actual.
El conflicto familiar
La entrevista también evidenció la fractura familiar. Noelia afirmó que su entorno cercano se opone a su decisión.
"En mi familia nadie está a favor de la eutanasia", dijo.
Sobre su padre, con quien mantuvo el litigio judicial, expresó cuestionamientos directos sobre su ausencia en su vida cotidiana.
"¿Para qué me quiere viva?", se preguntó durante el reportaje.
A pesar de esa oposición, sostuvo que la decisión sobre su vida le corresponde exclusivamente a ella.
Noelia insistió en que no busca representar a nadie ni convertirse en símbolo de un debate: "no quiero ser ejemplo de nadie", reiteró.
Su planteamiento se centra en su experiencia individual y en su percepción de sufrimiento.
El peso del contexto social y familiar
En la entrevista también recordó su infancia, que describió como una etapa feliz, en contraste con los años posteriores, marcados por dificultades familiares, problemas económicos y tratamientos institucionales.
"Luego han sido todo baches, oscuridad, vacío", afirmó.
Ese recorrido, según su propio relato, forma parte del contexto que influye en su decisión.
Un caso que trasciende lo individual
El testimonio fue acompañado por el análisis de especialistas en el programa, quienes señalaron factores como trauma, salud mental y acompañamiento institucional.
Al mismo tiempo, el caso ha generado reacciones de sectores que consideran que su situación podría abordarse desde tratamientos alternativos.
Mientras tanto, las autoridades y tribunales españoles han validado el proceso conforme a la ley vigente.
La entrevista deja expuestos los elementos centrales del caso: una decisión sostenida en el tiempo, un cuadro médico complejo, un historial personal marcado por eventos traumáticos y un conflicto familiar que se trasladó a los tribunales.



