Ministro de Defensa de Italia: "sé cosas de la guerra que no me dejan dormir"
Las declaraciones se producen en medio de un contexto internacional marcado por tensiones crecientes, especialmente tras el conflicto entre Irán e Israel

El ministro de Defensa de Italia, Guido Crosetto, afirmó que el nivel de información al que tiene acceso sobre la guerra y sus posibles consecuencias le está afectando directamente, al punto de impedirle dormir.
"Hace dos noches no dormí. Y no por el referéndum. Vivo esta guerra y sus posibles consecuencias las 24 horas del día", declaró el funcionario, según reseñó el medio italiano The Social Post.it.
Tensiones internacionales
Las declaraciones se producen en medio de un contexto internacional marcado por tensiones crecientes, especialmente tras el conflicto entre Irán e Israel, que, según el propio Crosetto, podría escalar con mayor facilidad.
El ministro explicó que la situación global no solo tiene implicaciones militares, sino también efectos directos en la economía y la vida cotidiana. En ese sentido, rechazó interpretaciones que atribuyen las presiones actuales a conflictos internos dentro del gobierno italiano.
Crosetto también defendió la relación estratégica con Estados Unidos y desestimó las críticas hacia la cercanía de la primera ministra Giorgia Meloni con el expresidente Donald Trump. Calificó esos señalamientos como "pretextuosos" y sostuvo que Italia mantiene su política exterior sin subordinación.
El funcionario advirtió que una eventual retirada de Estados Unidos de Europa tendría consecuencias directas en la seguridad del continente. "Estados Unidos puede prescindir de Italia y de la Unión Europea, pero nosotros sin ellos somos el vaso de barro del mundo: no tenemos disuasión ni defensa sin la OTAN", afirmó.
En ese contexto, indicó que Europa necesitaría entre ocho y diez años para desarrollar una capacidad de defensa autónoma, lo que refuerza la dependencia actual de la alianza transatlántica.
Sobre la situación política interna, Crosetto descartó la posibilidad de elecciones anticipadas. Aseguró que, ante el escenario internacional, convocar a comicios sería una decisión irresponsable.
"Si no existiera una situación internacional tan dramática, probablemente iríamos a elecciones para ver si los italianos quieren confiar en otros", expresó. Sin embargo, subrayó que la Constitución establece un período legislativo de cinco años, lo que obliga a mantener la estabilidad institucional.
El ministro insistió en que la prioridad del gobierno es gestionar las crisis internacionales y proteger la posición estratégica de Italia, en lugar de centrarse en disputas políticas internas.
Las declaraciones reflejan el nivel de presión que enfrentan las autoridades italianas en medio de un entorno global inestable, donde la seguridad, la economía y la política exterior se encuentran estrechamente vinculadas.

Agencias

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