Irán asegura que obligó a retirarse a un portaviones de EE. UU. tras ataques con drones
EE. UU. afirma que el USS Abraham Lincoln sigue activo en operaciones en la zona

Irán afirmó que logró forzar el repliegue de un portaviones estadounidense tras una serie de ataques con drones cerca del estrecho de Ormuz, mientras que el Gobierno de Estados Unidos asegura que su flota continúa operando en la zona como parte de las operaciones militares contra Teherán.
Durante una rueda de prensa ofrecida este jueves, el portavoz militar iraní Ebrahim Zolfaghari sostuvo que el grupo de combate del portaviones USS Abraham Lincoln, un buque de la clase Nimitz, fue atacado por drones de las fuerzas navales de la Guardia Revolucionaria iraní cuando realizaba operaciones militares en las proximidades del estrecho de Ormuz.
Según la versión iraní, el portaviones y los destructores que lo acompañaban se retiraron posteriormente del área.
"Fue atacado por drones de las fuerzas navales de la Guardia Revolucionaria. Tras ello, el buque y sus escoltas abandonaron la zona y se han desplazado más de 1,000 kilómetros fuera de la región", afirmó Zolfaghari.
La versión estadounidense difiere de esa afirmación. El presidente del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, el general Dan Caine, declaró que el grupo de combate del USS Abraham Lincoln sigue participando activamente en operaciones militares en la zona.
Escalada militar
De acuerdo con Caine, la flota mantiene presión naval desde el mar en el flanco sureste de la costa iraní y continúa ejecutando acciones contra capacidades navales en el estrecho de Ormuz y en áreas del golfo Pérsico.
"El grupo de ataque ha continuado proporcionando presión desde el mar a lo largo del lado sureste de la costa y ha estado degradando capacidades navales en todo el estrecho y en el golfo a una escala suficiente para cumplir los objetivos establecidos", explicó el oficial estadounidense.
Las declaraciones contrapuestas se producen en medio de una escalada militar iniciada tras los ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán el pasado sábado. Washington señaló que la operación buscaba debilitar al Gobierno iraní, mientras que Teherán respondió con acciones militares contra posiciones vinculadas a Estados Unidos en la región.
Entre esas represalias se incluyen ataques contra países de Oriente Medio que albergan bases militares estadounidenses.
El conflicto ha estado acompañado por versiones contradictorias sobre el impacto de los combates, especialmente en lo relativo a las bajas militares.
Funcionarios iraníes han afirmado que más de 500 soldados estadounidenses han muerto desde el inicio de la confrontación. Sin embargo, el Pentágono confirmó hasta el miércoles la muerte de seis militares estadounidenses, fallecidos en un ataque ocurrido en el puerto de Shuaiba, en Kuwait.
Autoridades estadounidenses también han advertido que el número de víctimas podría aumentar conforme continúen las operaciones militares en la región.
Durante la misma comparecencia, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, criticó la cobertura mediática sobre las bajas estadounidenses, calificando algunos reportes como "informaciones falsas".
Según Hegseth, ciertos medios se han concentrado en las pérdidas sin reflejar el balance general de las operaciones militares.
"Los medios solo quieren hacer quedar mal al presidente, pero deberían intentar reportar la realidad", afirmó.
Mientras tanto, el Ministerio de Defensa de Kuwait informó que 67 militares kuwaitíes han resultado heridos desde el inicio de las hostilidades relacionadas con el conflicto.
Analistas políticos en Estados Unidos han señalado que la decisión del presidente Donald Trump de ordenar ataques contra Irán, meses antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato, representa un riesgo político.

