Especial: Forzados a migrar

“Es difícil saber si los venezolanos algún día volveremos a nuestro país”

Un periodista cuenta cómo las presiones por su profesión y la crisis económica le obligaron a tomar la decisión de marcharse del país junto a su esposa y su bebé de seis meses

José Rafael Mata llegó al país hace poco más de dos años. No ha podido regularizar su situación migratoria.
José Rafael Mata llegó al país hace poco más de dos años. No ha podido regularizar su situación migratoria.
20180220 https://www.diariolibre.com


SANTO DOMINGO. Aterrizó en la República Dominicana un 2 de enero de 2016 junto a su esposa y su bebé de seis meses. “Llegamos con muchas interrogantes (...) Estábamos dando un salto desconocido”, dijo el periodista José Rafael Mata. No hubo una razón exclusiva por la que decidieron partir de la tierra natal, más bien fue un cúmulo de eventos.

Y comenzaron las amenazas de despidos en ese medio, exigieron a los periodistas suavizar las noticias relacionadas con la escasez de alimentos, por ejemplo. Un día, José Rafael recibió del director del medio un mensaje escrito a mano que decía “quitar esta nota de la web”. Se trataba de una publicación en la que familiares de Leopoldo López denunciaban que se violaban los derechos humanos del ya detenido líder opositor. Hizo pública esa presión en sus redes sociales.

Más tarde asumió la gerencia de una emisora radial en Venezuela, pero cuenta que las presiones sobre los medios ya eran generalizadas, sobre todo en la radio y la televisión que dependen de licencias estatales para operar. Adicionalmente, se profundizaba la escasez de alimentos y, para colmo, la devaluación y una estafa hicieron que perdieran una casa que acababan de comprar. Su esposa ya estaba embarazada.

Decidieron que lo más sensato era salir con lo poco que tenían. Cuando tomaron la decisión de emigrar, pusieron sobre la mesa tres posibles destinos, uno era la República Dominicana. Conseguir boletos aéreos para viajar fuera del país era —y todavía sigue siendo— una odisea. La escasez no es solo de alimentos y medicinas.

No contaron con mucho tiempo para planificar la partida. En apenas un mes, José Rafael y su esposa, ya con la bebé nacida, se centraron en vender las cosas que tenían para llevarse algún dinero que les permitiera arrancar sus nuevas vidas en la República Dominicana, en despedirse de sus familiares y amigos en Venezuela, en pasar la última Navidad con ellos.

Y este periodista está claro de que un caso como el suyo calificaría para una solicitud de asilo.

Confía en que el Gobierno dominicano aplique ese mecanismo especial para facilitar la regularización de su familia y la de miles de venezolanos que viven en el país. “Cuando tú volteas a Venezuela y ves que todos tus amigos y tus primos se fueron dices: ¿Dónde está mi país? Destruyeron el país”, dice.

20180220 https://www.diariolibre.com




COMENTARIOS
Para comentar, inicie sesión o regístrese