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Todos los días son sagrados

El respeto no se limita a la Semana Santa

Prohibidas las fiestas masivas en Semana Santa, en nombre de ese recogimiento que la tradición consagra y que las autoridades invocan como si custodiaran, además del orden público, la conciencia íntima de los ciudadanos. Se apela al espíritu de los días, a su gravedad litúrgica. Desconocía este ignaro que la fe pudiera decretarse por resolución administrativa o que el silencio fuese patrimonio exclusivo del calendario religioso.

Pero si el hombre —como reza la fórmula bíblica— fue hecho a imagen y semejanza de Dios, cabría exigir para él un respeto menos episódico y más constante. En cada jornada del año, la tranquilidad debería ser un derecho efectivo, nunca una concesión ocasional. El estrépito cotidiano que nos invade, que se nos impone, que no pide permiso, es también una forma de violencia.  Sutil, pero persistente. Erosiona la paz privada sin necesidad de multitudes ni procesiones.

Otra cosa es la tentación paternalista de prohibir el expendio de bebidas alcohólicas, como si el ciudadano necesitara tutela permanente, como si la libertad fuese un bien peligroso que debe administrarse desde arriba. Beber, en sí mismo, no vulnera derecho ajeno alguno; lo que sí lo hace es la conducta desbordada, el exceso que degenera en escándalo o agresión. Ergo,  el problema no es la botella, sino el comportamiento.

Confundir ambos planos —prohibir el acto por temor a su abuso— es deslizarse hacia un Estado que desconfía de sus ciudadanos y los trata como menores de edad. La autoridad debería sancionar la perturbación real, no anticiparla con prohibiciones generales. Según este nesciente, yo mismo, una sociedad madura no se construye restringiendo libertades por si acaso, sino haciendo responsables a quienes, efectivamente, las traspasan. En eso consiste, al final, el verdadero respeto: el que no se limita a la Semana Santa.

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Aníbal de Castro carga con décadas de periodismo en la radio, televisión y prensa escrita. Toma una pausa en la diplomacia y vuelve a su profesión original en DL.