×
Versión Impresa
Día Jueves, 19 de Febrero de 2026 Edición 7251.
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Redes Sociales

Mi Premio Nacional de Periodismo

Continuar el camino sin concesiones ni rendición

Tantas felicitaciones por mi Premio Nacional de Periodismo 2026 me han sobrecargado de emociones. Sobrecogido, las agradezco profundamente. Me fuerzan a preguntarme, una vez más, sobre el sentido de este oficio que ejerzo desde cuando apenas intuía el peso de las palabras. De ningún modo se trata de ajustar cuentas con el pasado.

Al escribir, me alimenta la fe discreta de que alguien, en algún lugar, me leerá de verdad. Ignoro si muchos, pero quiero creer que los necesarios. Sobre todo, aquellos capaces de horadar la superficie y descifrar también lo no escrito. En tiempos donde la prisa banaliza la crítica y el ruido erosiona la permanencia, esa esperanza es ya una forma de resistencia.

Persistir se ha convertido en motivo mayor. Continuar cuando la fatiga de mis muchos años sugiere rendición. Escribir no por acumulación, sino como participante en una conversación mayor, exigente, abierta, que rara vez ofrece respuestas inmediatas, pero cuya necesidad permanece intacta.

Al final, me reconforta la certeza sobria de que este oficio me ha concedido el privilegio —raro y frágil— de intentar ser quien aspiro a ser, y decirlo sin estridencias. Urbi et orbe. Acepto la responsabilidad ineludible que esa libertad lleva consigo.

Tantas felicitaciones, auténticas, me retan. No las veo como celebración por lo hecho, sino como proyección de lo que se espera que yo siga siendo. Es un crédito moral, otorgado con generosidad, que exige correspondencia. No basta agradecer, debo estar a la altura.

Esa altura sobrepasa los gestos grandilocuentes. Implica fidelidad constante al oficio, a sus principios y a ese convencimiento interior que, si no se traiciona, termina como sostén vital.

No recibo las felicitaciones como un cierre. Son, más bien, una exigencia renovada de continuar, sin concesiones, aquello que un día decidí ser.

TEMAS -

Aníbal de Castro carga con décadas de periodismo en la radio, televisión y prensa escrita. Toma una pausa en la diplomacia y vuelve a su profesión original en DL.