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Los días después

La derrota republicana abre prematuramente la carrera por la Casa Blanca en 2028

Primero los mercados reaccionaron con optimismo y ayer pasaron una factura pesada hacia la baja. Hasta Max Weber, que veía en la bolsa una institución racional, admitía que el pánico y los afectos desvían la conducta de los operadores.

En los cenáculos republicanos se hacen otras cuentas, ya con los pies sobre la tierra después del rechazo abrumador del trumpismo. Porque no solo son la guerra en Irán y los precios de los combustibles. Otros factores pesan, como la percepción de corrupción.

Está por verse si quienes tienen los ojos puestos en 2028 toman distancia de Donald Trump, convencidos de que sus bendiciones ya no tienen el mismo peso. Todo parece indicar que, desde el lado republicano, la carrera hacia la Casa Blanca se ha abierto. 

Al vicepresidente J.D. Vance, visto como el ungido y heredero natural del movimiento MAGA, se le complica el panorama. Deberá responder por las políticas de una administración que acaba de sufrir una derrota electoral considerable. Su asociación con la guerra en el Golfo Pérsico y con la gestión económica será materia obligada de debate durante las primarias. Tal como vaticina Newt Gingrich, uno de los santos barones republicanos, la derrota abre oportunidades para otros aspirantes.

Curiosamente, lo que antes unificaba las tropas conservadoras se convertirá prontamente en manzana de discordia. El trumpismo, de acuerdo con los resultados del martes, es anatema para la reconstrucción de la necesaria nueva plataforma republicana. Trump, con su política de elefante en una cristalería, perdió a los independientes y a los moderados. Si su base de apoyo, aunque leal, fue insuficiente para ganar las elecciones legislativas, mucho más lo será en 2028.

Las relaciones del presidente con su partido se perfilan tormentosas e inciertas. En Trumpolandia, solo se sabe que no se sabe nada.

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Aníbal de Castro carga con décadas de periodismo en la radio, televisión y prensa escrita. Toma una pausa en la diplomacia y vuelve a su profesión original en DL.