Desafíos inesperados y la promoción de un crecimiento vigoroso
Inclusión femenina como motor de productividad e innovación

El presente año ha estado marcado por acontecimientos inesperados que han alterado numerosas expectativas económicas a nivel mundial. La incertidumbre geopolítica se ha convertido nuevamente en uno de los principales factores de riesgo para el crecimiento económico, afectando las decisiones de inversión, el comercio internacional y la estabilidad de los mercados financieros.
En efecto, la política exterior de los Estados Unidos respecto a Venezuela, así como las tensiones derivadas del conflicto en Oriente Medio y la situación de Irán, constituyen elementos de gran relevancia para la economía global y para el equilibrio geopolítico internacional. Estos acontecimientos generan volatilidad en los mercados energéticos y elevan los riesgos asociados a las cadenas de suministro y al comercio mundial.
Para la República Dominicana, una de las principales preocupaciones radica en la evolución de los precios del petróleo. Aunque los escenarios de referencia contemplaban niveles relativamente estables, las tensiones bélicas podrían provocar aumentos significativos que lleven el barril a superar temporalmente los cien dólares. Como país importador neto de hidrocarburos, esta situación tendría efectos directos sobre la balanza comercial, los costos de producción, el transporte y la inflación.
No obstante, existen factores compensatorios que podrían amortiguar parcialmente dichos impactos. Entre ellos destaca el elevado precio internacional del oro, uno de los principales productos de exportación minera del país. La permanencia de cotizaciones históricamente altas fortalece los ingresos por exportaciones, mejora la captación de divisas y contribuye positivamente a la estabilidad macroeconómica.
La promoción de un crecimiento vigoroso para nuestra economía deberá superar las pruebas impuestas por los conflictos internacionales. La prolongación de la guerra entre Rusia y Ucrania, las tensiones en Oriente Medio y los desafíos económicos que enfrenta Europa continúan afectando el desempeño del comercio global, la inversión extranjera y las perspectivas de crecimiento de numerosas economías.
La elevación de los precios del petróleo resulta particularmente perjudicial para la economía mundial debido a sus repercusiones sobre los costos energéticos, la inflación y los balances fiscales de numerosos países. Asimismo, cualquier interrupción significativa del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz —por donde circula aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo— podría generar fuertes presiones sobre los mercados internacionales y aumentar la incertidumbre económica global.
En el ámbito interno, resulta oportuno avanzar hacia un rediseño de la estructura tributaria que simplifique procedimientos, elimine impuestos obsoletos y reduzca cargas administrativas innecesarias. Una reforma orientada a la eficiencia y la transparencia contribuiría a mejorar el clima de negocios, fortalecer la competitividad y ampliar la base tributaria sin afectar la capacidad productiva de los sectores generadores de empleo.
Igualmente, importantes son las oportunidades derivadas del aprovechamiento de los recursos minerales estratégicos, particularmente las denominadas tierras raras presentes en la región sur del país. Estos minerales han adquirido un valor creciente debido a su utilización en tecnologías avanzadas, energías renovables, vehículos eléctricos, sistemas de defensa y la industria de semiconductores. La adecuada explotación de estos recursos, acompañada de criterios de sostenibilidad ambiental y transferencia tecnológica, podría convertirse en una nueva fuente de crecimiento económico.
Asimismo, la eventual instalación de cadenas de valor asociadas a la industria de semiconductores y tecnologías avanzadas representa una oportunidad para diversificar las exportaciones nacionales, reducir la dependencia de sectores tradicionales y generar empleos de mayor valor agregado. Los programas de capacitación técnica y formación especializada serán determinantes para preparar el capital humano requerido por estas industrias emergentes.
Otro elemento fundamental para impulsar el crecimiento sostenible es la profundización de los procesos de digitalización del sector público. La modernización administrativa, la interoperabilidad de las instituciones, la simplificación de trámites y la ampliación del acceso a datos abiertos fortalecen la transparencia, reducen costos operativos y mejoran la calidad de los servicios ofrecidos a los ciudadanos.
De igual manera, el crecimiento económico debe estar acompañado de una visión inclusiva que promueva una mayor participación de la mujer en los ámbitos laboral, empresarial y político. Las evidencias internacionales muestran que las economías más inclusivas logran mayores niveles de productividad, innovación y desarrollo humano.
La credibilidad, legitimidad y eficacia de los planes económicos proyectados para 2026 requerirán la cooperación activa del sector público, el sector privado, la academia y la sociedad civil. La complejidad del entorno internacional obliga a fortalecer los mecanismos de concertación y a mantener una visión estratégica de largo plazo.
Analizar retrospectivamente los avances alcanzados permite identificar fortalezas y corregir debilidades para construir un futuro más prometedor. La planificación, la previsión y la capacidad de adaptación serán herramientas esenciales para enfrentar los desafíos venideros. En consecuencia, la reducción de la pobreza, la ampliación de las oportunidades económicas, el fortalecimiento institucional y la promoción de un crecimiento inclusivo deben continuar siendo los principales objetivos de la política económica nacional.
En un contexto internacional caracterizado por la incertidumbre, la República Dominicana posee importantes fortalezas macroeconómicas, una ubicación geográfica estratégica y un sector empresarial dinámico. Aprovechar estas ventajas mediante políticas públicas coherentes y una visión de desarrollo sostenible permitirá transformar los desafíos actuales en oportunidades para alcanzar mayores niveles de prosperidad y bienestar para toda la población.

Tomás D. Guzmán Hernández