La formación del docente del siglo XXI
El reto consiste ahora en actualizar los mecanismos legales que regulan la formación, evaluación y promoción para que cada docente pueda avanzar en función de sus méritos, su desempeño y su compromiso con la mejora continua de la calidad educativa

El Marco de Competencias en IA para Docentes de la UNESCO constituye una guía para que los sistemas educativos preparen a sus maestros para integrar estas tecnologías de manera ética, crítica y pertinente. Su aplicación en el país supone un cambio en la formación inicial, la capacitación continua y el desarrollo profesional del docente. La calidad de la enseñanza constituye uno de los principales desafíos de la política educativa.
Los perfiles profesionales del docente elaborados dentro del Marco Nacional de Cualificaciones han perdido parte de su validez, a lo cual se añade el resultado de la EDD que aporta una cantidad de datos que deben ser analizados para redefinir la formación docente.
El proceso formativo no puede limitarse a los contenidos disciplinares y metodologías convencionales. Debe incorporar la IA, conocer sus posibilidades y limitaciones, personalizar el aprendizaje y fortalecer el pensamiento crítico de los estudiantes.
La IA no sustituirá al maestro; por el contrario, aumentará la importancia de competencias exclusivamente humanas como el juicio crítico, ético, los valores, la cultura e identidad nacional, la creatividad, la empatía, el liderazgo y la capacidad para formar ciudadanos responsables en un contexto de cambios y disciplina institucional.
Se requiere un modelo de aprendizaje permanente que permita a los docentes responder con prontitud a las innovaciones tecnológicas. En este tenor, las microcredenciales, entendidas como certificaciones de competencias específicas obtenidas mediante procesos de formación cortos, flexibles y verificables, adquieren gran importancia. Permiten desarrollar habilidades concretas en áreas como inteligencia artificial aplicada a la educación, evaluación digital, analítica del aprendizaje, diseño de recursos educativos, ciberseguridad, aprendizaje personalizado, entre otras. Su principal ventaja consiste en que facilitan una actualización continua sin exigir largos programas académicos, permitiendo que los docentes acumulen nuevas competencias a lo largo de su carrera profesional.
Las microcredenciales podrían convertirse en un componente estratégico de la política de formación continua desarrollada por el INAFOCAM, el ISFODOSU y las IES del país.
Las mismas, además de responder con mayor rapidez a las necesidades del sistema educativo, ofrecerían evidencias concretas sobre las competencias profesionales del docente. Los cursos MOOCs en abierto pueden ser valiosos recursos a ser utilizados.
Este enfoque debe articularse con la Carrera Docente prevista en la Ley General de Educación No. 66-97 y el Estatuto del Docente, que inicia formalmente una vez el docente concluye el proceso de inducción que incluye formación en aula y acompañamiento experto por un año.
A partir de ese momento, cuando el docente ingresa a la carrera prevista en la ley, debe comenzar un proceso permanente de desarrollo profesional sustentado en la evaluación del desempeño, la capacitación continua y las oportunidades de promoción. La meta debería ser la certificación de la calidad de la formación del docente y su práctica profesional en el aula.
Las microcredenciales ofrecen una oportunidad para vincular la formación continua con la progresión dentro de la Carrera Docente. La obtención de certificaciones en competencias prioritarias, especialmente en IA, innovación pedagógica, liderazgo educativo, investigación y transformación digital, lectura comprensiva, pensamiento lógico-matemático, entre otros, podría convertirse en un criterio complementario para la promoción profesional y el reconocimiento del mérito del docente.
El Ministerio de Educación, el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, ISFODOSU y el INAFOCAM deberán coordinar políticas que aseguren una formación coherente durante todas las etapas de la referida carrera en base a las innovaciones e impacto derivados de la IA.
Asimismo, la evaluación del desempeño deberá evolucionar hacia modelos que valoren no solo el dominio de contenidos, sino también la capacidad del docente para integrar la IA de manera responsable, innovar en sus prácticas, colaborar con otros profesionales, utilizar evidencia para mejorar los aprendizajes y promover una educación inclusiva y centrada en el estudiante y, sobre todo, evidencias de resultados de aprendizaje, lo misional del sistema educativo.
Un sistema de carrera apoyado por microcredenciales y orientado por el Marco de Competencias en IA de la UNESCO, contribuiría a disponer en las aulas de mejores docentes, más capacitados y con mayor voluntad de hacer bien su trabajo en el aula.
El reto consiste ahora en actualizar los mecanismos legales que regulan la formación, evaluación y promoción para que cada docente pueda avanzar en función de sus méritos, su desempeño y su compromiso con la mejora continua de la calidad educativa.
Mediante una política integral que articule formación inicial, inducción, Carrera Docente, evaluación del desempeño y aprendizaje permanente, será posible contar con docentes capaces de liderar el cambio educativo que demanda la sociedad del conocimiento.
Naturalmente, con la participación activa de los sindicatos que los aglutinan.

Ángel Hernández
Ángel Hernández