AHMED BEN BELLA in Memoriam

Ahmed Ben Bella fue un gran hombre, humanista musulmán y sabio africano. Nació un 25 de diciembre del 1916, en el Distrito de Maghnyh, provincia de Themen, antiguo Departamento de Oràn. Participó de la constitución del Comité Revolucionario de Unidad y Acción (CRUA), y también del Frente de Liberación Nacional de Argelia (FLN), teniendo un papel destacado en el levantamiento del 1 de noviembre del 1954, que dio inicio a una prolongada resistencia armada, política y diplomática, que obligó a los gobernantes franceses a sentarse en la mesa de las negociaciones, y firmar los acuerdos de Evian, que consagraron el derecho a la independencia de Argelia y marcaron la constitución de la República Popular Democrática.
Su fallecimiento, a la edad de 96 años, el pasado 11 de abril, nos trae a la memoria el recuerdo de que bajo su presidencia (1963-65) se llevó a cabo en suelo argelino una radical reforma agraria, profundas transformaciones en los sistemas educativos y de salud, incluyendo la gratuidad de los mismos, y se puso en marcha una política exterior de reciprocidad, solidaridad y cooperación con los entonces llamados pueblos, países y naciones del Tercer Mundo o del Movimiento no Alineado. Todas esas políticas internas y externas se hicieron al amparo de lo que Ben Bella llamó el Sistema Argelino de Autogestión Socialista.
Uno de los ejemplos de su espíritu antiimperialista e internacionalista fue el compartido con Ernesto --Che-- Guevara, a petición del Comandante Fidel Castro, y que hizo posible que en momentos en que la isla y la revolución cubana eran objeto de una gran vigilancia y bloqueo, se crearan, en los altos de Argel, en una gran villa (Susini), que había sido durante la ocupación francesa y la resistencia anticolonialista un centro de tortura, el centro de estado mayor para los movimientos revolucionarios de África y América Latina.
Prisionero por más de 6 años, durante la dominación colonial francesa de su patria, y víctima como primer Presidente de la Argelia Liberada, de un Golpe de Estado Militar que provocó su derrocamiento, su prisión domiciliaria y su posterior deportación, Ahmed Ben Bella pasó en cárceles y en el exilio, hasta su retorno a su terruño africano, más de 20 años sin abatirse, y mucho menos dejar de sentirse orgulloso de su papel y el de su gobierno, que se distinguieron por su respaldo, soporte y ayuda a los exiliados, refugiados y perseguidos por las dictaduras de derecha y pro norteamericanas, que pululaban entonces por el mundo.
Ahora que Ahmed Ben Bella nos deja, y decide irse a unir con sus compañeros contemporáneos que le precedieron, oportuno es recordar que cuando asistió hace algunos años, como invitado especial en Caracas, Venezuela, al encuentro mundial de artistas e intelectuales, en defensa de la humanidad, proclamo en voz alta: "Soy el mismo que combatió al colonialismo francés." ¡Gloria a su memoria! ¡Viva su ejemplo combatiente!
Diario Libre
Diario Libre