AM. - ¿Qué camino tomar?
"Alicia en el país de las maravillas", es el mejor libro de lógica que se ha escrito. En una ocasión, Alicia está buscando una salida y llegó a una bifurcación en el camino. ¿Podía decirme, por favor, qué camino debo seguir?, preguntó al gato Cheshire. "Eso depende principalmente de adónde quieras ir", respondió el gato. Alicia replicó que en realidad no le importaba mucho. El gato sonriente le dijo en términos inequívocos: "Entonces no importa cuál camino tomes".
La anécdota se puede aplicar a cada dominicano en particular, al Gobierno, a las empresas y a las iglesias.
¿Cuál es el camino que debemos tomar en esta coyuntura? ¿Nos importa, en realidad, tomar uno u otro camino?
El camino del desarrollo es empinado y difícil y el resultado puede ser incierto. El de seguir como vamos, en el desorden, el irrespeto y la pobreza generalizada, podrá ser más fácil, pero conduce a un destino cierto: la destrucción.
¿Quieren las elites dominicanas tomar algún camino, o prefieren deambular solas, cada cual a su manera, como hasta ahora?
Una de las grandes tragedias nacionales ha sido la abstracción que han hecho nuestras elites de la vida política y económica. Antes, dirigían las instituciones y tenían un papel protagónico en la vida nacional, pero de buenas a primeras desaparecieron, y le dejaron el campo a personas sin visión ni preparación y los resultados están a la vista.
Todo depende de hacia dónde quiere ir el país y todo depende de cada uno.
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Diario Libre
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