Las pensiones
Es probable que en nuestro país se acelere la revisión sobre el sistema de pensiones
La posición de Boric sobre el sistema de pensiones chileno puede llevar a varios países del área a revisar el suyo. Chile fue el modelo en el que se miró un continente que necesitaba crear en unos casos, reformar en otros, sistemas de pensiones a la vez que su población avanzaba en esperanza de vida.
Es probable que en nuestro país se acelere la revisión sobre el sistema de pensiones. Y no en la dirección de los que pedían la devolución del 30 %. Eso no serviría nada más que para desandar un camino sin encontrar antes otro. Porque lo que es seguro es que queremos y necesitamos un sistema de pensiones.
El modelo que nos dimos tiene un fallo estructural: las pensiones que el cotizante recibe a la hora de su retiro son muy bajas. Escandalosamente insuficientes. En el tiempo, las administradoras de fondos de pensiones han ganado unas cantidades enormes de dinero, han tenido y tienen unos beneficios extraordinarios. Y en un esquema de empresas hermanas o asociadas que hacen que el beneficio sea aún mayor. Es necesario equilibrar las cosas.
Hay por dónde empezar a negociar. El sistema de pensiones es complicado: las instituciones que manejan sus propios planes de retiro distorsionan un modelo universal de pensiones, además de las que otorga el gobierno. Es factible pensar en una mayor flexibilidad para el retiro del dinero, por ejemplo. O pasar a un modelo mixto, con aportes del Estado. Disminuir las ganancias de las AFP. No hacer obligatoria la cotización…
Los bajos sueldos, la informalidad y la precariedad del mercado laboral, explican las AFP, provocan que las pensiones resultantes sean bajas. Es verdad. Precisamente porque es verdad hay que repensar el sistema. Un sistema que llegó después, cuando el mercado de trabajo ya era así.
Inés Aizpún