Felices
La felicidad se trabaja en el presente y no en las falsas expectativas del futuro
Los que aseguran que el dinero no da la felicidad suelen omitir... que la pobreza tampoco. Los dominicanos son más felices que en 2006 y 2020, según la Encuesta World Happiness Report 2026. Probablemente este avance tenga algo que ver con que la pobreza en República Dominicana marca este año los niveles más bajos de la última década.
Fernando Savater y André Compte-Sponville, dos filósofos que se distinguen por explicar conceptos complejos con palabras "normales" dan pistas para ser feliz. Y sus planteamientos se acercan bastante. Savater publicó "El contenido de la felicidad" en 2006 y Compte Sponville "La felicidad, desesperadamente" en 2003.
Savater resume la felicidad en una frase bien conocida: "consiste en tener gustos sencillos y una mente compleja". No se encontrará, avisa, en las experiencias extraordinarias o los placeres sofisticados. La felicidad no se limita a un estado emocional pasajero, sino que se construye mediante decisiones, valores y la manera en que cada persona interpreta lo que le ocurre. "He llegado a creer que todo se resume en tres virtudes: coraje para vivir, generosidad para convivir y prudencia para sobrevivir".
De las virtudes necesarias para una buena vida también se ocupó Compte-Sponville en su libro el "Pequeño tratado de las grandes virtudes". Para el francés, la felicidad no consiste en esperar que los deseos se cumplan sino en vivir plenamente el presente. (Claro, habrá que tratar de que el presente no abrume, así que recomienda inspirarse en los estoicos.) Desconfía de la esperanza, ese anhelo por lo que puede ser que nos aleja de lo que es y puede perpetuar un estado de insatisfacción alienante.
Así, los dos concuerdan en que la felicidad no está en el futuro, ni necesita fuegos artificiales todos los días. Reside en la responsabilidad individual, el discernimiento y en la voluntad. (Resumiendo... que hay que trabajársela.)

Inés Aizpún