Él y ella
Una boda trans disfrazada de hetero y viceversa
Si una mujer trans se casa con un hombre trans... se mire como se mire se casan un hombre y una mujer. Que en su vida diaria él y ella se vistan como el género contrario al que dice su cédula o se hayan medicado para asimilarse al sexo con el que se identifican no deja de ser una decisión que solo afecta a su vida privada. Son adultos.
Es su vida, viven como quieren y se casan con quien desean. Queda la duda de si su unión civil, su contrato refrendado por la JCE, es una conquista de las minorías agrupadas en las siglas que tanto molestan a algunos grupos o si confirma lo que estos grupos, catalogados como conservadores, sostienen: se casan un hombre y una mujer, que son los dos sexos biológicos que existen. Lo demás, defienden, es ideología. Y cualquier ideología puede ser un disfraz.
Unos podrán pensar que la pareja ha encontrado el resquicio por el que engañar al sistema heteropatriarcal y los otros que este matrimonio ha demostrado que existen solo dos sexos.
En la boda registrada por la JCE él se casó con su nombre femenino oficial y ella con su nombre de varón. Parece un trabalenguas pero es lo que necesitaron hacer para formalizar su relación. (Es una boda trans disfrazada de hetero y viceversa). Los contrayentes, Miguel José Balaguer y Aris Doris Resto, han transicionado y se identifican como Jayden y Regina.
Pero más interesante que la boda, sería conocer su historia. ¿Por qué casarse, no bastaba una unión libre?¿Es un acto reivindicativo? ¿O es algo tan antiguo y tradicional como querer vestirse de blanco? ¿Cómo ha llegado esta relación hasta aquí, dónde y cómo se conocieron?, ¿Qué opinan sus familias y entorno? (Hay matrimonios de conveniencia menos honestos que éste...)

Inés Aizpún