¿Abrir o no abrir?

Que se prorrogue el programa “Quédate en casa” hasta julio viene a decir que el Gobierno seguirá pagando a esa base de miles de ciudadanos hasta las elecciones. Quien tiene el poder en tiempos de crisis tiene ventaja lo que traducido a la situación actual significa que el gobierno tiene dinero para dar mientras cumple su trabajo. Los otros solo hacen campaña.

De la reapertura económica se va a tener que hablar y tendrá que ser mucho antes de julio. Es cuestión de establecer protocolos, de cumplirlos y de hacer test. Porque sencillamente hay cosas que no tienen sentido.

¿Para evitar aglomeraciones se cierran los comercios pequeños? ¿Cuándo un comercio pequeño ha vivido la eufórica experiencia de que la gente se amontone para entrar en su tienda? ¿Para evitar aglomeraciones se cierran sucursales y acortan los horarios de los bancos? Primera consecuencia: colas y aglomeraciones en los bancos. ¿Solo una ferretería abierta en el Distrito Nacional? Aglomeraciones, filas y tapones siete días a la semana. ¿Por qué abre una farmacia y no la lavandería de al lado? ¡Podrían seguir los mismos protocolos!

Pensemos en establecimientos que podrían abrir (si es preciso con cita previa) pensando en el Día de las Madres. Jardinerías, floristerías y viveros, que las flores alegran la vista y el alma. Salones de belleza, porque psicológicamente va a ser un alivio para muchas almas. Joyerías: es imposible que se produzca una aglomeración, pero más de una madre lo agradecerá. Galerías: tampoco suele haber tumultos y no hace falta comprar un picasso, pero el arte siempre es un magnífico regalo. Librerías, las que quedan. Y tiendas de regalos, chocolaterías...

Hay que arrancar, poco a poco, pero hay que hacerlo.

+ Leídas