América y RD siguen igual
“En ninguna parte las elecciones son legales: en ninguna se sucede el mando por los electos según la ley... y la guerra se hace a muerte: las aldeas se baten contra las aldeas; las ciudades contra las ciudades, reconociendo cada una su gobierno, y cada calle su nación.
(...)
No hay buena fe en América, ni entre las naciones. Los tratados son papeles; las Constituciones libros; las elecciones combates; la libertad anarquía; y la vida un tormento.
Esta es, americanos, nuestra deplorable situación. Si no la variamos, mejor es la muerte: todo es mejor que una relucha indefinible, cuya indignidad parece acrecer por la violencia del movimiento y la prolongación del tiempo.
No lo dudemos: el mal se multiplica por momentos... Los tumultos populares... nos obligarán al fin a detestar los mismos principios constitutivos de la vida política. Hemos perdido las garantías individuales, cuando por obtenerlas perfectas habíamos sacrificado nuestra sangre...
Ansiamos por un Gobierno estable, consecuente con nuestra situación actual, análogo a la índole del pueblo y sobre todo que nos aleje de esta feroz hidra de la discordante anarquía, monstruo sanguinario que se nutre de la sustancia más exquisita de la República, y cuya inconcebible condición reduce a los hombres a tal estado de frenesí, que a todos inspira amor desenfrenado del mando absoluto y al mismo tiempo odio implacable a la obediencia legal”.
(Simón Bolívar en 1829)
Adriano Miguel Tejada
Adriano Miguel Tejada