Conversación en el Alto Manhattan
En Nueva York viven la política con más intensidad que aquí. Es por ello que enterados de la presencia de un visitante en el Alto Manhattan, un pequeño grupo de criollos se le acercó:
— Nosotros estamos más enterados que ustedes allá. Nosotros oímos todos los programas, nos llama todo el mundo y tenemos “inside” de todo lo que pasa. Así es que responda con sinceridad nuestras inquietudes.
— Por supuesto que sí. ¿Cómo están y de dónde son?
Había cibaeños, capitaleños y otro que por su acento debió haber nacido en “lo paíse”.
— En las primarias se hizo lo que siempre se hace en las mesas electorales, pero lamentablemente, Leonel no lo puede probar, pero tampoco va a reconocer sus errores de campaña, sobre todo el triunfalismo que es el peor consejero de un político.
— Me parece que él estaba confiado en su liderazgo, en las demostraciones que recibía, en las firmas que le dijeron se recolectaron y que al final apareció la mitad, y en que disponía de dinero para la “logística” electoral, y debía saber, porque él lo hizo, que el Estado es todopoderoso.
—Claro, pero ¿podrá postularse por otro partido? soltó otro que no aguantaba la brisa fría de otoño.
— Eso estará en manos de los tribunales, particularmente del Constitucional. Lo que sí puedo decir es que si lo van a impugnar deben hacerlo ahora y el caso debe fallarse rápido porque si lo dejan coger calle apoyando a candidatos a alcaldes y a diputados y senadores, no habrá forma de parar ese tren...
— Te lo dije, el líder es indetenible...
Ahí me fui y los dejé discutiendo...
Adriano Miguel Tejada
Adriano Miguel Tejada