Democracia e ingreso
Según Winston Churchill, la democracia es el menos malo de los sistemas políticos, pero para países con graves desequilibrios sociales y económicos plantea retos enormes que se han tratado de resolver por medio de métodos no democráticos.
Afortunadamente, estos métodos antidemocráticos han fracasado.
No se debe olvidar que la democracia surge en la Atenas del siglo V a. C., el denominado Siglo de Pericles, que era una sociedad pequeña y bastante homogénea. Cuando se aplicó a sociedades más grandes y heterogéneas se presentaron problemas nuevos que han sido resueltos imperfectamente.
Por supuesto, las potencias liberales capitalistas nos quieren vender ese modelo de democracia como válido para todas las sociedades y parecen conformarse conque se hagan elecciones cada cierto tiempo y que se respeten ciertas libertades.
Pero cada día se toma más conciencia de que para que la flor democrática florezca se necesitan ciertas condiciones en el terreno, el abono económico, y ciertas virtudes ciudadanas que sólo se logran con sistemas educativos de calidad y comunidades con capacidad de asociarse en la solución de metas comunes.
El abono económico proviene de una mejor distribución del ingreso que otorgue libertad de escoger a los ciudadanos y no depender de la dádiva del Gobierno para sobrevivir.
En ese sentido, la supervivencia de la democracia depende de ingresos suficientes y educación de calidad, y como sabemos, carecemos de ambas.
atejada@diariolibre.com
Adriano Miguel Tejada
Adriano Miguel Tejada